Bulimia emocional

ÉTHOS
12/01/2026 04:00
    El filósofo español, José Carlos Ruiz, en su libro: “Filosofía ante el desánimo. Pensamiento crítico para construir una personalidad sólida”, sostiene que la bulimia no puede ser solamente física, sino que existe también una peligrosa “bulimia emocional”, que se manifiesta en nuestra “hambre” de exhibir en las redes sociales nuestros éxitos, experiencias y logros

    La bulimia, como sabemos, es un trastorno alimentario mediante el cual la persona ingiere cantidades exorbitantes de comida. Sin embargo, como contrapartida, experimenta un prolongado arrepentimiento y vergüenza por su pérdida de control, de manera que busca cómo devolver o vomitar la abundante alimentación que consumió.

    El filósofo español, José Carlos Ruiz, en su libro: “Filosofía ante el desánimo. Pensamiento crítico para construir una personalidad sólida”, sostiene que la bulimia no puede ser solamente física, sino que existe también una peligrosa “bulimia emocional”, que se manifiesta en nuestra “hambre” de exhibir en las redes sociales nuestros éxitos, experiencias y logros. Citando a Gilles Lipovetsky, señaló:

    “El yo presenta un deseo irrefrenable de revelar su ser verdadero, su autenticidad. No basta con conocerse a uno mismo, también hay que mostrarlo, exhibir nuestro mundo, narrar nuestros logros, contar nuestros anhelos, publicar nuestros sentimientos, hacer gala de nuestras opiniones, exponer nuestras creaciones, subir nuestras fotografías, “compartir” nuestras reflexiones”.

    Añadió que, por lo general, tratamos de asumir una mentalidad exitosa, que está muy alejada de la realidad, y este proceso contra natura termina pasando factura. Acotó que el filósofo, sociólogo y crítico alemán, Georg Simmel, postuló la importancia de conservar el valor sociológico del “secreto de la intimidad”; en cambio, ahora, subrayó: “acumulamos y acumulamos experiencias para vomitarlas ipso facto en las redes sociales, sin dar tiempo al organismo para extraer sus nutrientes”.

    Agregó: “La fascinación es tan fuerte y genuina que no tiene hechizados y entregados, de tal manera que cada día repetimos función en busca de nuestra dosis diaria de dopamina, sin querer reconocer el diagnóstico que nos clasifica de ilusos sentimentales”.

    El problema principal, indicó, estriba en que sentimos que no encajamos en la armadura que nos tipifican como una identidad exitosa.

    ¿Padezco bulimia emocional?