Por primera vez en la historia de la FIFA -Federación Internacional de Futbol Asociación-, tres países en simultáneo serán sede del Mundial. Estados Unidos con 11 ciudades: Atlanta, Boston, Dallas, Houston, Kansas City, Los Ángeles, Miami, Nueva Jersey, Filadelfia, Florida, San Francisco y Seattle. Canadá con dos: Toronto y Vancouver; y México con tres: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. La última está en el ojo del huracán por los hechos violentos sucedidos el domingo pasado en el marco de la detención de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Es el Mundial más grande en la historia participarán 48 selecciones nacionales, disputando 104 partidos, desde la inauguración el jueves 11 de junio en Ciudad de México, cuando el representativo nacional mexicano se enfrente a Sudáfrica en el Estadio Azteca. Está previsto que nuestro País albergue 13 partidos, cinco en Ciudad de México, cuatro en Monterrey y cuatro en Guadalajara. En CDMX y Monterrey se declaran listos, mientras que en la capital de Jalisco se vive un ambiente de tensión que el Gobernador Pablo Lemus trata de minimizar afirmando: “No hay riesgo de perder sedes para el Mundial 2026”.
El tema no es menor, para recibir los cuatro partidos del Mundial, el Gobierno del Estado de Jalisco, así como los municipios de Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco han invertido más de 22 mil millones de pesos en infraestructura vial y servicios públicos. Según cifras oficiales, el Mundial dejaría una derrama económica mayor a 60 mil millones de pesos y atraería a más de 500 mil visitantes. Para el evento se construyeron 40 nuevos hoteles y el Grupo Aeroportuario invirtió 52 mil millones en remodelaciones del Aeropuerto Miguel Hidalgo de la ZMG. Para actividades previas, durante y posteriores al Mundial se calcula la generación de 24 mil empleos directos. El estadio Akron del grupo Omnilife-Chivas invirtió 250 millones de pesos en mejoras al complejo deportivo.
Hoteleros, restauranteros, empresas turísticas y demás comercios relacionados han mostrado su preocupación ante la posibilidad de un cambio de sede por los actos de violencia que se presentan a sólo cuatro meses del silbatazo inicial en el primer partido en tierras tapatías entre Corea del Norte y un rival europeo por definirse en el repechaje final en marzo próximo entre las selecciones de Macedonia, Irlanda, Dinamarca y República Checa.
Los esfuerzos por mantener la zona metropolitana de Guadalajara en orden y en paz han incluido la movilización de todos los elementos de la Policía estatal y las corporaciones municipales de Tonalá, Zapopan, Tlajomulco, Guadalajara, Tlaquepaque y El Salto, además del refuerzo de más de 2 mil elementos castrenses, todos con una sola consigna: “que Guadalajara se mantenga como sede del Mundial”.
Pero la última decisión no está en manos de las autoridades locales o los empresarios de Jalisco, en el terreno deportivo es la FIFA, a través del Comité Organizador, los únicos facultados para modificar la sede en caso de riesgos o contingencias. La apuesta de las autoridades locales es mandar un mensaje de tranquilidad y paz social para que la justa deportiva más importante del mundo se realice conforme a lo planeado.
En 1982, Colombia renunció oficialmente a ser sede del Mundial a jugarse en 1986, el argumento fue una severa crisis económica y situaciones políticas y de seguridad que impedían la realización del evento. El 20 de mayo de 1983 el comité organizador declaró a México el país sustituto, logrando ser el primero en la historia en organizar dos campeonatos mundiales: 1970 y 1986. En 2026 será para México el tercer Mundial, aunque esta vez con anfitrionía compartida.
Por cosas que sólo el futbol puede explicar, será Guadalajara la ciudad de concentración del seleccionado colombiano, país que hace 44 años tuvo que dejar la organización del Mundial por motivos económicos y de seguridad. Néstor Lorenzo, técnico de la “sele”, como cariñosamente se le conoce al representativo colombiano, se dijo “preocupado por la situación”, aclarando que espera que se den las garantías -de seguridad- necesarias y expresó sus deseos de que “todo salga bien”.
Mientras tanto y hasta la hora que se escribe esta columna, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ratificó a México y sus tres ciudades como sedes del Mundial, descartando que se tenga un plan B o una solicitud de cambio de ciudad para albergar los partidos a disputarse en la capital jalisciense. Desde el domingo pasado, la zona metropolitana de Guadalajara ha retomado poco a poco su actividad económica y social, no hay reportes de hechos delictivos mayores y, si las cosas continúan así, el próximo martes 3 de marzo en el Estadio Akron se llevará a cabo el partido de las estrellas entre jugadores clásicos del Real Madrid contra consagrados del Barcelona. Este partido de exhibición con leyendas del futbol será un momento clave y decisivo para la continuidad del Mundial en las tierras del tequila y los mariachis. Luego le seguimos...