Candidaturas de Morena, atoradas en Sinaloa
Los puros de la 4T contra entenados políticos

OBSERVATORIO
17/01/2024 04:03
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    Todo indica que al cónclave decisorio de Morena, integrado por Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum, Mario Delgado y los gobernadores de cada estado, se le atoró la lista de candidaturas en la dificultad de incluir o relegar a perfiles de otros partidos electoralmente rentables pero con la pesada circunstancia de ser entenados y no hijos de la 4T. De sangre azul, tricolor o naranja, los hijastros serían propensos a emigrar de las suaves palmadas en la espalda a los duros latigazos del desprecio.

    Hay demasiados compases de espera abiertos en Sinaloa por los días que faltan, y las reyertas obligadas, de aquí a que el Movimiento Regeneración Nacional dé a conocer las listas definitivas de precandidatos al Senado, Cámara de Diputados, Congreso del Estado y alcaldías. La evidencia inequívoca de tal lapso de irresoluciones es la orden que el lunes rectificó el Gobernador Rubén Rocha Moya a sus colaboradores para que nadie se mueva, hasta nuevo aviso, de los cargos que desempeñan.

    La señal de que las esperanzas de los pretensos de casa y forasteros se mantienen vivas convierten en película de suspenso, que ni Alfred Hitchcock pudo lograr en el cine de lo atónito, tiene que ver con el aplazamiento de definiciones en el proceso interno del partido de la Cuarta Transformación. Al ampliarse los días para rezar y acercarse más al santo político que los protege, los aspirantes morenistas y adherentes han de llevar ya varios días sin sueño.

    Lo que sí está por corroborarse en cuestión de horas es el tercer paquete de precandidatos al Senado postulados por el Movimiento Regeneración Nacional, en el que viene Sinaloa, sin preverse sorpresas en las fórmulas que encabezan Imelda Castro Castro y Enrique Inzunza Cázarez, con los respectivos suplentes Ana Francis Chiquete Elizalde y Omar Alejandro López Campos. Lo único nuevo que puede surgir es que la clarificación de las cartas a la Cámara alta signifique el acelerón definitivo de las renuncias al Gabinete estatal, al cual el Gobernador Rubén Rocha Moya le colocó el freno de mano.

    En una semana Rocha Moya trasmutó de la alta velocidad a circular a vuelta de rueda. El martes 9 de enero instó a sus colaboradores que aspiran a cargos de elección popular para que hicieran sus maletas y dejaran los actuales responsabilidades en el Gobierno de Sinaloa, y el 15 les amplió el plazo de permanencia al dar a conocer que las renuncias ocurrirán cuando Morena publique las listas definitivas de quienes aparecerán en las boletas electorales.

    Después de ese llamado del Gobernador, invitación fraterna en vez de disposición tajante, los aludidos dijeron no saber más. Ni el cuándo ni el cómo les fueron informados aunque la tijera se guardó sólo por unos días. La verdad es que nadie querría irse en la situación en que ellos están, porque sin tener en la bolsa las candidaturas el hecho de arriesgar el usufructo de la nómina oficial les significa algo así como el salto al vacío.

    En Sinaloa las decisiones podrían darse hasta mediados de febrero en lo concerniente a postulaciones a alcaldes y diputados locales concediendo tiempo a que las secretarias de Turismo, Estrella Palacios; de Educación, Graciela Domínguez; de Bienestar, María Inés Pérez Corral, y de las Mujeres, María Teresa Guerra Ochoa, organicen la entrega de sus cargos y cumplan ante el Congreso del Estado con motivo de la glosa del Segundo Informe de Gobierno de Rocha Moya, que requerirá que hasta el 26 de enero estén a sus cargos algunas funcionarias comparecientes.

    A nivel nacional hay señales de que ninguno, ni siquiera los panistas, priistas o emecistas que saltaron al trapecio guinda, están descartados o palomeados del todo. El aplazamiento de determinaciones que en principio se creían fáciles de tomar constituye indicios de irresolución que igual alientan o abaten aspiraciones como sucede en Mérida donde ex Diputado federal del PAN, Rommel Pacheco, inicialmente descartado, será el candidato a Alcalde. O en Querétaro, donde un grupo que se atribuye la fundación de Morena en la entidad apoya al ex panista Armando Rivera para la postulación a la Presidencia Municipal.

    Todo indica que al cónclave decisorio de Morena, integrado por Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum, Mario Delgado y los gobernadores de cada estado, se le atoró la lista de candidaturas en la dificultad de incluir o relegar a perfiles de otros partidos electoralmente rentables pero con la pesada circunstancia de ser entenados y no hijos de la 4T. De sangre azul, tricolor o naranja, los hijastros serían propensos a emigrar de las suaves palmadas en la espalda a los duros latigazos del desprecio.

    Si acaso fuese necesario un reporte en tiempo real de la selección de candidatos en Morena, ya sea en el contexto sinaloenses o en el plano nacional, tendría que contener tres particularidades: las listas todavía no están listas, el método de las encuestas tiende a desvirtuarse por incredulidad de su existencia y metodología, y los que se consideran cuatroteístas puros se hallan en rebelión por la inclusión de aquellos que desde otras siglas políticas llegaron al partido en el poder. Véanse con fines de evaluación las disputas entre morenistas y advenedizos por ser postulados a Gobernador en los nueve estados que renovarán la titularidad del Ejecutivo.

    E insistimos en que del lado del Frente Opositor se alistan para la adopción usurera de quienes queden en el desamparo político, si es que Morena decide jugársela solamente con sus cuadros dizque inmaculados. Entendámoslo: en los partidos se construyen negocios y no asilos para los huérfanos de partido.

    Reverso

    A los que no son de sangre guinda,

    Los está sacando de quicio,

    El trato que Morena les brinda,

    Como pelones de hospicio.

    Tormenta a la vista

    Mientras tanto, en el cuartel político de enfrente, que es el cuarto de guerra de los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Sinaloense, todo parece girar en torno a dos aspirantes, Mario López Valdez y Héctor Melesio Cuén Ojeda, que la Alianza Fuerza y Corazón de México ve como única tabla de salvación en medio del probable naufragio electoral que se le viene encima. ¿Y qué con los ciudadanos honorables que reman a diario para llevar a Sinaloa a puerto seguro?