Cazando ONG

01/04/2026 04:02
    Las modificaciones hechas por el actual gobierno han facilitado el desorden, la discrecionalidad y la cacería selectiva de las ONG más críticas y sólidas.

    En los primeros meses de este año, el Sistema de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda quitó a centenares de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) la posibilidad de recibir donativos deducibles de impuestos. Las inconformidades se toparon con una frase de la Presidenta: “No es una decisión política, sino técnica”. ¿Será?

    México tiene 48 mil 035 ONG registradas y 10 mil 600 son donatarias autorizadas. Hay de todo: abnegación y simulación, compromiso y corrupción. Es posible que en algunos casos las decisiones del SAT sean acertadas. Las dudas brotan por la cancelación a cinco ONG dedicadas a una espléndida investigación crítica de políticas públicas. Cuatro están en la CdMx, pero me centraré en el caso de Morelos Rinde Cuentas porque involucra al Gobierno federal y otro estatal de Morena.

    La Miscelánea Fiscal para 2025 incluía un párrafo bastante claro: para renovar u obtener su calidad de donatarias debían acreditar sus actividades con una carta expedida por una lista de 30 dependencias federales o sus equivalentes en los 32 estados. El requisito aparentemente sencillo provocó un relajo monumental.

    Las dependencias habilitadas para dar la carta a las ONG tenían que incluir la facultad en su normatividad interna. Se dice fácil, pero la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) se tardó 11 meses en estar lista para hacer las cartas.

    Morelos Rinde Cuentas obtuvo el registro en marzo de 2017 y lo fue renovando cada año sin ningún problema, pues hace muy buenas investigaciones. Aun así, en diciembre de 2025 recibieron un correo del SAT informando que le habían cancelado el registro. Como a MRC le correspondía la SECIHTI, pidieron una cita para presentar su caso.

    El 12 de enero de 2026 los recibió Carlos Felipe Corona Morales, subdirector sectorial de Innovación. Los morelenses le presumieron, confiados, sus investigaciones; pero el funcionario ni siquiera abrió las publicaciones y carpetas; les informó que no podía revertir la decisión porque MRC no tenía proyectos con SECIHTI (no he logrado encontrar esa exigencia en la normatividad). MRC le aclaró que no los tenían porque jamás han solicitado dinero público; todo su presupuesto proviene de donativos de particulares. Nada que hacer, el subdirector les recomendó dirigirse a las autoridades estatales.

    El Consejo de Ciencia y Tecnología de Morelos es presidido por Jaime Eugenio Arau Roffiel, con un doctorado por la prestigiada Universidad Politécnica de Madrid. Le enviaron un whatsapp pidiéndole una reunión; como nunca respondió lo harán de manera formal. Tener el apoyo del Gobierno del Estado podría ser difícil debido a la incomodidad que causa en la administración de Margarita González Saravia la vigilancia y observaciones que regularmente hace Morelos Rinde Cuentas.

    Cuando terminé la investigación sobre MRC pregunté a las cuatro ONG de la CdMx cuál había sido su experiencia. Por ser Semana Santa me respondieron tres. El Instituto Mexicano para la Competitividad obtuvo la carta de la SECIHTI, pero el SAT consideró que la persona que había firmado no estaba facultada para hacerlo. El Gobierno de Chihuahua le dio la carta a Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, pero aun así el SAT procedió a quitarles el registro. México Evalúa recuperó el estatus de donataria. Está pendiente de saber Mexicanos Primero, pero con lo revisado basta para documentar un merequetengue que facilita la discrecionalidad y la parcialidad.

    La desconfianza nace de la esperanza. Andrés Manuel López Obrador odiaba a las ONG y dedicó la Circular Número 1 (14 de febrero de 2019) a prohibir la entrega de aportaciones federales bajo el argumento de que había que terminar con los “intermediarios”. Los subsidios federales cayeron de 7 mil 571 millones de pesos (mdp)en 2018, a 441 mdp en 2023. La ofensiva fracasó porque lo que AMLO quitó, la sociedad lo compensó; los donativos privados pasaron de 45 mil 280 mdp en 2018 a 56 mil 172 mdp en 2023 (cifras del Centro Mexicano para la Filantropía, CEMEFI).

    Las modificaciones hechas por el actual gobierno han facilitado el desorden, la discrecionalidad y la cacería selectiva de las ONG más críticas y sólidas. Afortunadamente, las cinco están decididas a defenderse. Apoyémoslas con donativos. Se lo merecen.

    Colaboró Elena Simón Hernández