Chin, Chun, Chan

BUHEDERA
08/04/2021

    Wikipedia: “Chin-Chun-Chan, zarzuela en un acto, en tres cuadros, fue escrita por José Francisco Elizondo (1880-1943) en 1904 con música de Luis G. Jordá y presentada en el Teatro de la Ciudad de México, entonces Teatro Esperanza Iris, totalmente financiado por ella e inaugurado en 1918 por el entonces presidente Venustiano Carranza, quien exilió a Elizondo por burlón (para que veas que la censura feroz desde al poder, no carece de antecedentes autoritarios). Fue una obra muy popular y una de las primeras en alcanzar las 2,000 representaciones en el país y salir al extranjero. Aunque Elizondo contrató a un compositor español, su zarzuela buscaba representar las tradiciones y el folklor mexicano separándose de las composiciones hechas en España, donde surgió este género teatral.

    Elizondo nació el 29 de enero de 1880 en la ciudad de Aguascalientes. Fue un famoso escritor de los géneros dramático, humorístico lírico y periodístico. También incursionó en la música.

    Tenía 13 años cuando fundó la publicación El Estudiante en su ciudad natal. Después se trasladó a Puebla, donde trabajó en el Congreso estatal como taquígrafo con el General Mucio P. Martínez. Fue en esa etapa de su vida cuando inició su interés por las obras teatrales, así que con frecuencia se trasladó a la Ciudad de México para asistir a los estrenos del Teatro Principal.

    En cuanto pudo, cuando tenía alrededor de 20 años, se mudó a la capital. Con el apoyo de sus amigos Luis G. Urbina y Rafael López entró a trabajar en la Secretaría Educación y Bellas Artes, en la secretaría particular de Justo Sierra.

    Su primera participación pública como escritor fue en la Revista Moderna, donde publicó versos y escritos, como su primer libro de poesía Crótalos.

    En su fértil y exitosa carrera humorística usó dos apodos: el de ‘Pepe Nava’ para publicaciones como ‘La vida en broma’, ilustrada por Ernesto García Cabral @ El Chango, y ‘Kien’ en su epigrama.

    Los mayores éxitos de José Francisco Elizondo fueron como guionista en el género dramático, principalmente de zarzuelas y revistas musicales: Escribió el libreto de 40. Las más relevantes fueron:

    - La gran avenida (1902)

    - Chin-Chun-chan (1904)

    - La onda fría (1909)

    - El surco

    - El país de la metralla (1913)

    Partidario de Victoriano Huerta, el guión de su revista musical ‘El país de la metralla’, acarreó a José Francisco Elizondo un exilio de cinco años en La Habana, Cuba, a donde tuvo que trasladarse en 1914, pues con música de Rafael Gascón, hizo una sátira de líderes revolucionarios como: Vespaciano Garbanza (Venustiano Carranza), Cantorena (José María Maytorena) y Patata (Emiliano Zapata).

    En el mundo del cine, participó como músico y escritor de letras que aparecerían en cintas famosas como: Celos (1935), Yo bailé con don Porfirio (1942) y El dolor de los hijos (1948) donde fue elegida la zarzuela de Chin-Chun-chan, interpretada a piano, para la película.

    José Francisco Elizondo murió el 20 de abril de 1943 en la ciudad de México.

    Chin-Chun-Chan

    En 1904, cuando se concluyó la zarzuela Chin-Chun-Chan, Porfirio Díaz era el Presidente de la República. Ya en esa época se empezaban a escuchar gritos revolucionarios y aires de cambio: en el mundo de la política el periodo presidencial pasó a ser sexenal, en vez del cuatrienio que establecía la entonces vigente Constitución de 1857.

    En el mundo del teatro también se produjo un cambio. La zarzuela era el género de moda, desplazando a la ópera ya que era más atrevida, el idioma era el español y las historias involucraban al ‘pueblo’ o al ‘peladaje’ como le llamaban algunos. Fue tanto su éxito que competía en audiencias con las primeras manifestaciones del cine. Varios empresarios se dieron a la tarea de traer de España las zarzuelas. Pero algunos de ellos apostaron por autores mexicanos que exaltaran la casta nacional y las hermanas Moriones le ofrecieron a Elizondo presentar una zarzuela en la tanda estelar. Elizondo pidió a Luis G. Jordá hacer la música, y convocó a varios bohemios, entre ellos Rafael Medina, para ayudarlo con el guión”.