Claridad mental

ÉTHOS
15/04/2021

    Un elemento imprescindible para organizar la vida es la claridad mental. Sin este requisito será difícil planificar y programar las tácticas y estrategias a seguir. Si la mente se encuentra a oscuras, o turbia, será imposible elegir y tomar la decisión adecuada.

    Hoy contamos con mucha tecnología y tenemos acceso a infinidad de aparatos y dispositivos que hacen nuestra vida fácil y sencilla, porque nos nutren de información y brindan apoyo en casi todas las tareas que debemos realizar.

    Sin embargo, estas ventajas pueden convertirse en una amenaza para nuestra estabilidad emocional porque indigestan nuestra mente y embotan los sentidos con tantos datos, de manera que ocupan el centro de nuestra actividad cotidiana y conducen a una peligrosa pendiente de dispersión y extravío.

    En efecto, para tener claridad de mente necesitamos calma, paciencia y tiempo para rumiar y discernir. Si la mente se encuentra atosigada por el frenesí, vértigo y velocidad de la vida actual será imposible acceder al relax necesario para elegir reposadamente la mejor opción y sendero. El poeta místico Rumi, expresó: “Calma las aguas de tu mente y el universo y las estrellas se verán reflejadas en tu alma”.

    Una anécdota budista narra que una familia de refugiados dejó a una niña encargada a un sabio. Un día, al estar jugando, la niña sintió mucha sed y el monje le dio un vaso con la última porción de jugo de manzana.

    A la niña no la agradó porque tenía mucha pulpa, así que siguió jugando. Una hora después, volvió buscando algo para tomar. El sabio le dijo que tomara el vaso de jugo, el cual ya se había aclarado porque la pulpa se asentó.

    Entonces, la niña le dijo al monje: “Ahora entiendo por qué practicas la meditación: quieres aclararte”.

    ¿Aclaro mi mente?