Claroscuros del paro laboral en UAS
Sheinbaum aprieta ¿pero no ahorca?

OBSERVATORIO
01/07/2026 04:02
    Aún con el apoyo emergente que Sheinbaum le otorgue a la UAS continuaría el absurdo de tapar un hoyo financiero e inmediatamente abrir otro

    A los que desestiman la pertinencia del paro indefinido de labores en la Universidad Autónoma de Sinaloa por el hecho de que no hay suspensión de clases debido a las vacaciones de verano, les haría bien poner la atención en los meses subsecuentes cuando el déficit financiero hará crisis en la casa de estudios con repercusiones más graves que el no pago de salarios y prestaciones a trabajadores. La protesta extendida a todas las unidades académicas apenas significa la punta del iceberg contra el cual chocaría el navío azul y oro.

    El informe sobre las gestiones que encabeza el Rector Jesús Madueña Molina ante las secretarías federales de Educación y Hacienda establece que el tema llegó al despacho de la Presidenta Claudia Sheinbaum y que la primera reacción fue dar la orden de que sea atendida la solicitud de mayor presupuesto para la UAS. El resto depende de que la SEP y SHCP ejecuten la decisión de la Mandataria.

    Respecta a ello, Madueña les informó ayer a los paristas hoy habrá una mesa de trabajo en Hacienda, específicamente con la Subsecretaria de Egresos, mientras que la comunicación es permanente con Ricardo Villanueva, Anselmo Piña y Carlos Iván Moreno, Subsecretario, director y el titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la SEP, respectivamente. “Yo creo que en estos días habrá muy buenas noticias para ir resolviendo el rezago que tenemos en el pago de la prima de jubilación, el tema de la quincena de junio y los compromisos del mes de julio”, alentó.

    Pero mucha atención a un dato: la ayuda financiera emergente que necesita la casa de estudios sinaloense, estimada entre mil 200 y mil 600 millones de pesos, sería sólo para cerrar el año 2026 pagando a tiempo las percepciones vía nómina y primas vacaciones pendientes desde 2025, cubrir rezagos estructurales derivados del crecimiento de la matrícula escolar y subsanar la disparidad en inversión por alumno que en la UAS es de 60 mil pesos anuales per cápita y en otras IES, por ejemplo la de Yucatán, es de hasta 97 mil pesos por año.

    Entonces la lucha de la Universidad es ahora por lo inmediato y deberá sostenerse en lo futuro con el planteamiento de que el Gobierno federal atienda y solucione de fondo los rezagos que afectan a la UAS, cumpliendo con los apoyos que ofreció a cambio de que la administración Madueña concretara la reforma laboral y saneamiento financiero, “dolorosos pero necesarios”, según expuso el Rector. En esa postura se sostuvieron ayer las secciones de académicos y administrativos del sindicato de trabajadores de la Universidad.

    Con base a tal realidad, para nadie debería ser materia de descalificación el movimiento donde los trabajadores académicos y administrativos se han plantado frente a las escuelas del campus, algunos a la intemperie con las altas temperaturas que conllevan el riesgo de insolaciones y los que tienen espacios arbolados cercanos cumplen desde allí con el esquema de vigilia mientras les angustia la latente preocupación adjunta de no recibir salarios de la segunda quincena de junio.

    La escena triste invita a ser solidarios y ver más adelante, ya que la Federación insiste en que la UAS está así porque quiere, ya que está pagando la jubilación dinámica con recursos que necesita para invertirlos en la atención del crecimiento de la matrícula, modernización de la infraestructura y tecnología educativa, y situarse no sólo entre las universidades públicas que más cantidad de alumnos atiende sino también destacar por la calidad de la enseñanza.

    Para el régimen autodenominado Cuarta Transformación la plantilla laboral de las universidades públicas debe ajustarse a los esquemas de retiro laboral que ofrece el Instituto Mexicano del Seguro Social y considera lastre para la educación esquemas como el de la jubilación dinámica. Al Rector Madueña le han vuelto a restregar en Palacio Nacional que no tendría por qué pedir financiamiento extraordinario si resolvería la carencia de recursos económicos con el hecho de que la UAS dejara de pagar la pensión equivalente al cien por ciento del salario.

    En síntesis, aún con el apoyo emergente que Sheinbaum le otorgue a la UAS continuaría el absurdo de tapar un hoyo financiero e inmediatamente abrir otro. De no haber la solución estructural al cabo de un año el centro educativo estaría frente a la misma circunstancia actual. Y en lo otro, consistente en la exigencia federal para dar por terminada la jubilación dinámica, agudizaría el conflicto y la responsabilidad ya no sería de la Universidad sino de la política pública nacional que reconoce como legítimo únicamente al modelo pensionario vigente para todo trabajador retirado.

    Reverso

    El llamado a la paciencia,

    Que les manifiesta el Rector,

    Depende de la resistencia,

    Frente al insufrible calor.

    Orfandad parlamentaria

    Le correspondería al Congreso del Estado llenar el vacío de gestión a favor de la UAS que dejó Rubén Rocha Moya al solicitar licencia para separarse del cargo de Gobernador, lo que pausó también los apoyos y cabildeos que al estar en funciones como Mandatario sinaloense no escatimó para que el Alma Máter evitara la circunstancia de cerrar sus puertas como lo hace hoy, impidiendo los trámites de miles de alumnos de nuevo ingreso que necesitan inscribirse y los que refrendan sus estancias en los recintos rosalinos. Pero no. La 65 Legislatura está ocupada dándole rienda suelta a apetitos de poder que colocan lo frívolo por encima de lo cardinal.