Coaliciones locales por un consumo responsable

    Es una realidad que a nivel nacional existe y está floreciendo un movimiento de consumo alternativo, que implica consumidores responsables, campesinos, productores, cooperativas y colectivos que producen de manera local, agroecológica y buscando otras opciones de empaque para evitar los plásticos desechables.

    Es un derecho de la ciudadanía tener acceso a una alimentación sana, sin embargo, es una realidad que la mayoría de los mexicanos y mexicanas estamos ampliamente expuestos a la gran oferta de alimentos ultraprocesados que hay en el país. Se trata de alimentos altos en azúcares, calorías y grasas, empacados en plásticos de un solo uso y fuente además de procesos socialmente injustos, donde las grandes corporaciones y las cadenas de intermediarios se quedan con la mayor parte de las ganancias en detrimento de la salud de la población y de los ecosistemas.

    No obstante, también es una realidad que a nivel nacional existe y está floreciendo un movimiento de consumo alternativo, que implica consumidores responsables, campesinos, productores, cooperativas y colectivos que producen de manera local, agroecológica y buscando otras opciones de empaque para evitar los plásticos desechables. En este modelo hay un contacto directo entre los consumidores y los productores, acercando así el campo a la ciudad, brindando la posibilidad de saber de dónde y cómo se produce lo que está en nuestras mesas y fortaleciendo el comercio justo.

    Ante este escenario que rompe con el modelo de sobre producción, consumo desmedido y desperdicio, se han conformado coaliciones multiactor (productores agroecológicos, huertos urbanos, iniciativas cero residuos, etc.) en grandes ciudades del país, como Ciudad de México, Toluca, Monterrey, San Luis Potosí, Puebla y Xalapa para conseguir que las autoridades municipales fortalezcan la relocalización de la economía y puedan contar con espacios públicos donde se establezcan y desarrollen iniciativas de consumo alternativo, principalmente cadenas cortas agroalimentarias y mercados de agricultores ecológicos, con base en la promoción de una dieta basada en vegetales, cero residuos y productos locales.

    A un año de haber iniciado este trabajo con las distintas coaliciones de consumidores y productores, el diálogo con las autoridades locales pone de manifiesto un desconocimiento de los beneficios que este modelo trae para los mexicanos y el ambiente, falta de interés, bajo o nulo presupuesto para incentivar el consumo responsable y una falta de compromiso con la ciudadanía al argumentar que su periodo en el gobierno está por terminar, lo que pone en tela de juicio la continuidad de los programas gubernamentales existentes en la materia.

    Los retos de las coaliciones por un consumo responsable han sido diversos, falta de apoyo de los gobiernos y en tiempos de pandemia la baja en sus ventas, por lo que han tenido una doble tarea además de la producción de sus alimentos, por un lado, tratar de colocar sus productos desde el espacio virtual y por el otro, continuar demandando a las autoridades espacios seguros para ofertar sus productos a la ciudadanía.

    Es indispensable que ante los cambios de Gobierno que acontecerán en los próximos meses, los presidentes municipales y miembros de su Gabinete consideren las demandas de las coaliciones por un consumo responsable, ya que los efectos de la pandemia, la crisis ambiental y económica ha dejado en evidencia que hoy más que nunca se debe fortalecer la soberanía alimentaria, la economía local y la alimentación saludable. La ciudadanía demanda un mayor acceso a estas opciones que ya existen en nuestras ciudades y que deben ser más visibilizadas.

    Para más información sobre la campaña de consumo responsable de Greenpeace México viste https://consumoresponsable.greenpeace.org.mx/

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