Iniciamos ayer la semana con una jornada accionaria positiva para prácticamente todos los mercados bursátiles importantes del planeta; Francia por muy poco fue la excepción. El SP500 y el Dow Jones alcanzaron nuevos máximos este lunes, mientras los operadores parecieron restar importancia a las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal. Excluyendo el sector financiero y el energético, todos los sectores cerraron al alza, liderados por los bienes de consumo básico.
El domingo, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, cuyo mandato finaliza en mayo de este año, declaró que los fiscales federales entregaron al banco central citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con su testimonio anterior sobre la renovación de un edificio de oficinas. Powell sugirió que la investigación reflejaba los continuos esfuerzos de la administración Trump por influir en la política monetaria. Según analistas especializados, esta amenaza es preocupante, pero las posibilidades de que la administración controle la política de la Reserva Federal parecen bajas. El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado repetidamente a la autoridad monetaria a reducir las tasas de interés, al tiempo que critica a Powell.
JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup publicarán sus últimos resultados trimestrales a finales de esta semana, junto con otras importantes entidades crediticias como Wells Fargo, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Bank of New York Mellon. El calendario de esta semana marca el inicio oficial de la temporada de resultados en Estados Unidos, con los principales bancos presentando sus informes anticipadamente, lo que podría ofrecer información sobre las condiciones crediticias, los ingresos netos por intereses y las previsiones para 2026.
En México, las bolsas de valores de México batieron por segunda jornada al hilo sus mayores niveles en la historia, pero atentas a la relación del País con Estados Unidos. Los indicadores renovaron máximos históricos por segunda ocasión consecutiva en lo que va del año. Los inversionistas asimilaron que la Presidenta Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con el Mandatario estadounidense, Donald J. Trump, la cual fue calificada como “muy buena”, a pesar de ser breve.
A partir de ello, la titular del Ejecutivo descartó una intervención de Fuerzas Armadas de Estados Unidos en territorio mexicano contra grupos del narcotráfico, por ahora. Los portafolios también esperan la publicación de datos en la semana como la inversión fija bruta y el consumo privado. Además, Estados Unidos dará a conocer la inflación de diciembre, que abonará al panorama de política monetaria.
Las bolsas de México dejaron de lado que Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, es investigado por el Departamento de Justicia estadounidense, algo que había inyectado algo de cautela en los primeros minutos de operación en Wall Street. Paralelamente, los inversionistas también se mantienen atentos a los temas de interés estadounidense como Groenlandia e Irán.
En asuntos energéticos, tenemos que el petróleo subió ayer por tercera sesión consecutiva, alcanzando su máximo en cinco semanas en medio de la inestabilidad generalizada en Irán, a pesar de que la oferta se mantiene sólida. Así, el petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en febrero cerró con un alza de 0.38 dólares, situándose en 59.50 dólares por barril, su nivel más alto en cinco semanas, mientras que el petróleo europeo, Brent del Mar del Norte, para marzo subió 0.42 dólares, para marcar los 63.76 dólares por barril.
El aumento se produce mientras el Gobierno iraní busca reprimir dos semanas de protestas a nivel nacional destinadas a cambiar el régimen islámico ante el debilitamiento de su economía. El Ministro de Asuntos Exteriores iraní declaró a los diplomáticos que el país está ahora completamente bajo control gubernamental, sin ofrecer pruebas, y culpó a países extranjeros de intensificar la inestabilidad, mientras que el Presidente Trump afirmó que está considerando una intervención militar para apoyar a los manifestantes.
A pesar de las sanciones internacionales impuestas al país, Irán sigue siendo un miembro clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y tiene la capacidad de interrumpir el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella que podría interrumpir el suministro de los productores del Golfo Pérsico (como Arabia Saudita, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak). Irán también controla milicias regionales, aunque éstas se han visto debilitadas por los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado.
En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano arranca la semana con ganancias ante el dólar, en medio de las presiones de la divisa estadounidense porque la administración del Presidente Trump quiere que la Reserva Federal recorte la tasa de interés. De acuerdo con los registros del Banco de México, la moneda mexicana se apreció casi 7 centavos, para cerrar en 17.92 unidades interbancarias por dólar, su nivel más fuerte en lo que va del año. En contraste, el Índice Dólar, DXY, que compara al dólar contra una canasta de monedas, retrocedió ligeramente hasta las 98.81 unidades.
Buen parte de la debilidad de dólar se centra en la confrontación abierta que mantiene el Presidente Trump con el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, en donde el primero ha insistido en que continúe la baja en tasas de interés, mientras que el segundo mantiene una posición más cauta respecto a un relajamiento monetario, que considera hipotéticamente excesivo. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.