No hay un error ortográfico en el título de la presente columna. Es cierto que, respetando las reglas ortográficas que dicta la RAE, la palabra cotización admite solamente su grafía correcta; sin embargo, nos permitimos escribir al vapor este neologismo que sólo podemos entender desde la jerga culichi.
El ambiente musical está de luto, debido al fallecimiento de Jorge “Coty” Burgueño (Jorge Guillermo Burgueño Parra), quien fue un clásico referente en la promoción cultural y musical de esta ciudad capital. Desde hace varios días había sido hospitalizado para atender mejor una neumonía, pero los esfuerzos médicos resultaron infructuosos ante la gravedad de sus problemas respiratorios.
Su vida fue pintoresca desde su nacimiento. Se narra que nació en El Espinal, población cercana a Sanalona, pero por su condición de sietemesino hubo que colocarlo provisionalmente en una caja de zapatos, como improvisada cuna.
Profesionalmente, no solamente se dedicó a la música, pues también se desarrolló académicamente como químico farmacobiólogo, piloto aviador, pintor y maestro en la UAS.
Gustaba de comentar que él no escogió la música, sino que la música lo atrapó a él a la edad de 7 años, en ocasión de que fue de vacaciones a Mazatlán y observó embelesado la digitación de un pianista.
Así se lo confesó a la periodista Claudia Peralta, en entrevista para la sección Cultural, del periódico Noroeste: “Un pianista estaba amenizando el desayuno en el hotel Belmar y fui a verlo tocar El tercer hombre, una canción sencilla, me fijé y cuando se levantó empecé a tocar, obviamente la mano izquierda ni la usé, y cuando llegué a Culiacán, me acuerdo que trataba de tocarla hasta que le fui agarrando”.
De igual forma, comentaba que le inspiraron los compositores Vicente Garrido Calderón y Álvaro Carrillo Alarcón.
¿Amo la música?