Las redes sociales proporcionan muchas oportunidades de emitir comentarios, críticas y opiniones; sin embargo, es evidente que no existe un control o filtro que permita la publicación exclusiva de pensamientos calibrados y equilibrados, por lo que cada quien puede decir lo que le parezca o venga en gana. Es claro que el riesgo es muy alto porque cualquiera puede denostar, agredir, ofender y vilipendiar escudado en el anonimato o en una mal entendida libertad de expresión.
Son comprensibles, por eso, los comentarios de varios lectores para avalar el comunicado del Director General de Noroeste, Adrián López Ortiz, el martes 4 de junio, en los siguientes términos:
"En nombre de la crítica responsable, Noroeste hace cambios a los comentarios en su portal
Estimado lector:
Las redes sociales llegaron para quedarse y han contribuido a la interacción entre medios y sus audiencias.
Sin embargo, también hemos visto como la calidad de esa interacción se deteriora. La conversación en Twitter, Facebook y otras redes está dominada por bots, trolls y personas de carne y hueso que usan el anonimato para ofender, calumniar e insultar a otras personas.
En Noroeste creemos en la crítica responsable, por eso hemos decidido que el espacio para comentar nuestras notas en nuestro portal sea exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Ese espacio está disponible al final de todas nuestras notas.
Los usuarios en general podrán seguir comentando a través de nuestras redes.
Los invitamos a participar y elevar la calidad de la conversación pública.
Muchas gracias".
Creo que la pertinencia de esta medida nadie la pondrá en entredicho. Es esencial que toda crítica sea responsable y con autor identificable.
¿Por un error involuntario?
Un suscriptor culiacanense me contactó para hacer unas preguntas sobre la corrección de dos expresiones en un espacio pagado. Se trataba de una Fe de erratas que publicaron organismos intermedios, el lunes 20 de mayo en la página 3B de la sección Local, para corregir un error que se coló en la publicación de un desplegado el domingo 19.
Le aclaré al suscriptor que los espacios pagados se publican como los envía el cliente. Ahora bien, si el agente de publicidad encargado de realizar el servicio se percata de algún error, puede sugerir al cliente el cambio adecuado.
La primera expresión que llamó la atención del suscriptor fue: "por un error involuntario". Para responder esta cuestión, voy a citar a Ricardo Espinosa Cárdenas en su columna "¿Cómo dijo?", publicada en el periódico Zócalo el 26 de septiembre de 2012. Espinosa Cárdenas fue un apasionado defensor del correcto uso del lenguaje y falleció el 7 de marzo de 2018.
"El error tiene que ser involuntario. ¿Qué es un error? Pues no necesito explicarle mucho. Un error es una falla, es una equivocación, hacer algo mal, hacer algo diferente a lo que establecen las normas. El error es una incorrección, es algo que no está correcto. En fin, hay muchos nombres y también muchos tipos de errores.
Por eso tenemos que reconocer que aunque el concepto sea el mismo, no todos los errores son iguales. Lo que sí es una característica esencial del error es que debe ser involuntario porque si alguien "se equivoca" intencionalmente, entonces no está cometiendo un error. En todo caso lo suyo será una mala acción porque se hizo con premeditación, alevosía y ventaja. Bueno, por lo menos con premeditación sí, porque el tipo antes de hacerlo lo pensó y sabía de antemano que su acción iba a tener consecuencias negativas por salirse del camino correcto.
Por eso decimos que la aclaración esa que de vez en cuando sale en la tele "por causa de un error involuntario, nos vemos obligados... a etc, etc." es en sí misma un error porque si todos los errores son involuntarios, al poner el adjetivo estamos diciendo algo innecesario y eso nos lleva caer en una redundancia o pleonasmo, como la de "súbete para arriba" o la de "bájate para abajo".
En el medio periodístico los errores se llaman gazapos, porque originalmente el gazapo es un conejito recién nacido al que te le quieres acercar y huye, se escapa y el error también se nos escapa y "para cuando acordamos" ya apareció en el periódico un error tan grave como aquel que decía que "El torero le dio un pase al burdel" en lugar de decir "al burel" que es como a veces en México le llamamos al toro, o sea que este bárbaro confundió a un magnífico ejemplar de toro de lidia con una casa "non sancta".
http://www.zocalo.com.mx/
No obstante, en la página 130 de la segunda edición del Libro de Estilo, publicado en 2003 por José Ignacio García Gutiérrez, Ramón Garrido Nombela y Nuria Hernández de Lorenzo, de la Pontificia Universidad de Comillas, se admite que hay errores involuntarios al citar las expresiones latinas "lapsus linguae" (error involuntario al hablar) y "lapsus calami" (error involuntario al escribir).
¿Ofrecer o pedir disculpas?
La segunda frase a la que se refirió el suscriptor fue: "pedimos una disculpa". La cuestión a zanjar era si la disculpa se ofrece o se pide. Nos remitiremos al portal de Fundéu BBVA:
"Tanto pedir disculpas como ofrecer disculpas equivalen a disculparse, esto es, 'pedir indulgencia'.
En los medios de comunicación pueden leerse frases como «La organización del Medio Maratón Valencia pide disculpas por la aglomeración en la meta», «Park pide disculpas por el escándalo de tráfico de influencias que involucra a su confidente» o «El autor del botellazo a Neymar pidió disculpas por su agresión».
Pese a que tradicionalmente se venía censurando el uso de pedir disculpas como sinónimo de disculparse, ofrecer disculpas, presentar disculpas o pedir perdón, conviene señalar que el Diccionario académico sí da por válida esta locución con el significado de 'pedir indulgencia por lo que ha causado o puede causar daño'.
El verbo disculpar no solo significa 'dar razones que descarguen a alguien de una culpa' (El director disculpó la reacción del empleado por el estrés al que estaba sometido últimamente), sino también 'perdonar las faltas de alguien', de modo que Disculpe mi insolencia equivale a Perdone mi insolencia.
Es este último sentido verbal de 'perdonar' el que hace que el sustantivo disculpa, en tanto que 'acción de perdonar', pueda equivaler a perdón y, a partir de ahí, pedir disculpas puede alternar con pedir perdón.
Así pues, los ejemplos anteriores son adecuados, más allá de que pudiera haberse optado por redacciones como «La organización del Medio Maratón Valencia se disculpó por la aglomeración en la meta», «Park ofrece disculpas por el escándalo de tráfico de influencias que involucra a su confidente» o «El autor del botellazo a Neymar presenta sus disculpas por su agresión».
https://www.fundeu.es/
Agradezco sus comentarios, quejas, dudas, críticas y sugerencias.
defensordellector@noroeste.com
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