Los datos más recientes de #DataCoparmex2025 nos obligan a mirar de frente nuestra realidad incómoda: la inseguridad y la incertidumbre económica se han convertido en los principales frenos para el desarrollo empresarial en México.
Hoy, solo 4 de cada 10 empresas (39.5 por ciento) consideran que el País ofrece condiciones propicias para invertir. Es un nivel de confianza similar al registrado durante la pandemia por Covid 19 y muy por debajo del promedio superior al 50 por ciento observado entre 2021 y 2023. No es un tema o situación aislada, son hechos medidos, sistematizados y repetidos en todo el territorio nacional.
La encuesta de #DataCoparmex, levantada entre agosto y octubre de 2025 con la participación de 3 mil 850 empresas en las 32 entidades federativas, confirma lo que miles de empresarios y empresarias viven todos los días: la incertidumbre económica representa el 26.1 por ciento de los obstáculos para invertir, seguida de la inseguridad (20.4 por ciento) y del entorno político (18.4 por ciento). Juntas, estas variables conforman un ambiente que desalienta decisiones de largo plazo y limita el crecimiento.
Pero si los números sobre inversión preocupan, los de seguridad alarman aún más. Casi una de cada dos empresas (46.8 por ciento) fue víctima de al menos un delito. Robo de mercancía en tránsito, extorsión, cobro de piso y robo de vehículos se han normalizado en la operación cotidiana de muchas compañías. La extorsión, en particular, sigue creciendo: 17.3 por ciento de las empresas reportó haberla sufrido, y de esos casos, 68.8 por ciento ocurrió vía telefónica. Más grave aún, 37 por ciento de las denuncias vinculan el cobro con autoridades o personas que aparentan serlo. Difícil nuestro caso, cuando la línea entre crimen y autoridad se difumina.
Como lo señaló el presidente nacional de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, #DataCoparmex no recoge opiniones subjetivas, ni sentires, sino la realidad que enfrentan las empresas que generan empleo y sostienen la economía. Y esa realidad muestra que el miedo se ha convertido en un costo adicional para producir, crecer y competir.
Aun así, el sector productivo mexicano demuestra una resiliencia notable: 62.8 por ciento de las empresas planea ampliar operaciones, a pesar del entorno adverso. Es una señal de compromiso con el País, pero también un recordatorio de que esa voluntad tiene límites si no se acompaña de condiciones mínimas de seguridad, legalidad y certeza jurídica.
Otros indicadores refuerzan el diagnóstico. Solo 31.9 por ciento de las empresas considera que su gobierno estatal cumple sus propósitos, un retroceso frente a 2024. Nuestro estado se ubica entre los peor evaluados, reflejando cómo la inseguridad, la mala infraestructura y la corrupción golpean con mayor fuerza a las micro y pequeñas empresas. En paralelo, 40.2 por ciento de las empresas reportó haber enfrentado al menos un acto de corrupción, principalmente a nivel municipal y estatal, justo donde más interactúan con la autoridad.
La reciente aprobación de la Ley General contra la Extorsión abre una ventana de oportunidad. Pero una ley sin presupuesto, capacitación ni coordinación institucional corre el riesgo de quedarse solo en los titulares de su aprobación. Combatir este delito exige fortalecer policías, fiscalías y jueces, y homologar legislaciones locales para una aplicación efectiva en todo el País.
México atraviesa un momento clave en el contexto geopolítico global. El nearshoring y el Plan México representan oportunidades reales. Pero como lo hemos dicho en este espacio, ninguna estrategia de atracción de inversión será viable si no se garantiza seguridad, energía suficiente, infraestructura y un auténtico Estado de Derecho.
Los resultados de #DataCoparmex2025 dejan una lección: sin seguridad no hay inversión, sin inversión no hay empleo, y sin empleo no hay condiciones de desarrollo para todos y todas.