¿De qué conversan Rocha e Imelda?
El Gobernador no descarta a nadie

OBSERVATORIO
05/02/2026 04:02
    Respecto a las eventuales ‘corcholatas’ de Morena, el Gobernador contertulia con el Alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; la Alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez; la Presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, María Teresa Guerra Ochoa; la Diputada federal Graciela Domínguez Nava; y ni se diga de los diálogos frecuentes que sostiene con el Senador Enrique Inzunza Cázarez. Los escucha con atención y luego los aconseja...

    A pesar de que causó mayor revuelo en medios y clase política la reunión que el 31 de enero sostuvieron el Gobernador Rubén Rocha Moya y la Senadora Imelda Castro Castro, los encuentros entre el Mandatario y la Legisladora han sido frecuentes desde que el político badiraguatense asumió el cargo, no obstante las inquietudes y nerviosismos propios de la actual efervescencia electoral que subirán de tono en cuanto más cercas estén las fechas de definición de la sucesión en Sinaloa.

    De la misma forma Rocha Moya conversa con otros sinaloenses que plantean aspiraciones a que el Movimiento Regeneración Nacional los postule a la titularidad del Ejecutivo estatal y que sí le toman opinión sobre tales pretensiones que estarán vivas en tanto la cúpula de la Cuarta Transformación dilucide a qué mujer u hombre abandera. Escucha no sólo a los de su partido sino a figuras de otras siglas que planean competir por la Gubernatura.

    Respecto a las eventuales “corcholatas” de Morena el Gobernador contertulia con el Alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; la Alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez; la Presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, María Teresa Guerra Ochoa; la Diputada federal Graciela Domínguez Nava; y ni se diga de los diálogos frecuentes que sostiene con el Senador Enrique Inzunza Cázarez.

    Los escucha con atención y luego los aconseja: uno, tienen el legítimo derecho a aspirar y están dentro de la jugada en tanto haya la definición final, pero en ninguna circunstancia descuiden o utilicen el servicio público que desempeñan, o los erarios que les son asignados, como escalón para tales propósitos futuristas. Y dos, una vez que Morena determine las candidaturas deberán olvidarse de proyectos personales y sí proceder de inmediato a cerrar filas en torno a los que aparecerán en las boletas electorales el 6 de junio de 2027.

    Para efectos de pláticas fraternas sin duda Inzunza Cázarez es el que ejerce especial influencia sobre el Gobernador. Aparte de conocer al dedillo la guarnición legal que nunca debe faltar en la mesa del poder público, comparte territorio y peripecias con Rocha Moya, el amigo que le aconsejó irse al Senado en la coyuntura de riesgo que le significaban amenazas que recibió en Sinaloa siendo Secretario General de Gobierno.

    En el caso de Juan de Dios Gámez quizá sea a quien más orienta Rocha (y al que más regaña) sobre lo beneficioso o perjudicial de la presente encrucijada política, al considerarlo como un hijo derivado de la gran amistad que hubo y está vigente entre el hoy Gobernador y Juan de Dios Gámez padre, compañero éste en las grandes luchas universitarias de los años 90.

    En la corta trayectoria política, delimitándola a partir de 2018 cuando resultó electo Senador porque si antes fue Diputado local su desempeño en el Congreso fue más de luchador social, Rocha ha desarrollado la suficiente prudencia como para no matarle a nadie los sueños. No se diga la formación empírica o académica como antropólogo social al recorrer desde la inopia que lo expulsó del agreste Batequitas y lo situó en la circunstancia de ser Rector de la UAS, vivencias que le dan habilidades para entender las avideces humanas, las apoye o no.

    En esa tesitura él e Imelda Castro pueden conversar durante horas por cuestiones de viajar varias décadas en el tren de la vieja izquierda que nunca se sabía a dónde los iba a llevar. Y hablar inclusive sin tocar el tema del cierre de sexenio de uno y la intención de ella por relevarlo en el cargo. Si alguien los oyera se daría cuenta que se apoyan uno al otro, coincidan o no en las posiciones en que la vida los coloca.

    Entonces qué de extraño tiene que se junten para descorrer el pasado y pretender desentrañar el futuro sin perder la amistad en el intento. Bajo el ojo de la comentocracia, unas veces miope y otras asertivo, habrá alguna competencia en cuanto a la cesión de la estafeta pero pronto volverían a reunirse ya sea en el despacho principal del tercer piso de Palacio de Gobierno o en cualquier otro lugar, convocados por trayectorias políticas a ras de lo idéntico.

    Así, sin tantos brincos donde el piso tiende a emparejarse.

    Reverso

    No le aclara a ninguno Rocha,

    Lo que desean saber sus oyentes,

    De si tienen méritos suficientes,

    O quedarán colgando de la brocha.

    Robespierre debe decidir

    De los pocos que conservan la lealtad con Héctor Melesio Cuén Ojeda, fidelidad que inclusive trasciende la muerte, Robespierre Lizárraga Otero se ve cada vez más solo como mantenedor del Partido Sinaloense y defensor de intereses que son de unos pocos pero no los suyos. Podría tener un mejor futuro electoral, por ejemplo, si se desprende del PAS y se une a la legión esmeralda que recluta en Sinaloa el Diputado federal Ricardo Madrid Pérez para fortalecer al Partido Verde y de paso rescatar políticamente a quienes se le unan, acercándolos a la llamada Cuarta Transformación cuyo esplendor resulta nada despreciable. Debería hacerlo antes de que lo utilicen como chivo expiatorio del colapso pasista que viene y tenga que pagar los platos rotos por el hecho de ser servidumbre y no dueño.