Derecho a la desinformación

ÉTHOS
23/10/2026 04:00
    Hoy más que nunca se antoja practicar un ayuno o detox informativo. Sí, necesitamos estar informados, pero es tanta la cantidad informativa que estamos recibiendo que, prácticamente, se requiere hacer una severa ‘limpia’ y reducir o seleccionar mejor las fuentes.

    Puede parecer extraño que, si siempre se ha defendido el derecho a la información, nosotros proclamemos hoy el derecho contrario: el derecho a la desinformación.

    Claro que es un derecho fundamental el de estar bien informado; sin embargo, son tantas las cifras, datos, hechos y noticias que nos acosan insistentemente, que se antoja pedir acceso al derecho a la desinformación, para desconectarnos del alud que se precipita sobre nosotros a cada momento.

    Hoy más que nunca se antoja practicar un ayuno o detox informativo. Sí, necesitamos estar informados, pero es tanta la cantidad informativa que estamos recibiendo que, prácticamente, se requiere hacer una severa “limpia” y reducir o seleccionar mejor las fuentes.

    Además, no toda la información que cae en nuestras manos es de primerísima calidad, razón por la cual se requiere una minuciosa comprobación de sus componentes, tal como hacemos un atento examen de los ingredientes de un alimento que vamos a consumir, las etiquetas de salubridad que lo acompañan y la fecha de caducidad después de la cual no se recomienda su consumo.

    Una maniobra práctica para librarnos del acoso informativo consiste en desactivar las notificaciones de las noticias, para que no esté su sonido distrayéndonos continuamente e impidiendo nuestra concentración en tareas prioritarias.

    De igual forma, otra medida pertinente consiste en sustituir el llamado “dommscrolling”, que consiste en buscar impulsiva y frenéticamente sitios o redes sociales donde solamente obtenemos información negativa, amarillista y alarmante, así como intimidades personales y familiares.

    Otra forma eficaz de regular la indigestión informativa, consiste en dedicar un tiempo justo y razonable para enterarse de los hechos noticiosos. No existe un tiempo adecuado formalmente, cada quien debe limitar ese espacio, pero no debe ser demasiado extenso.

    ¿Regulo adecuadamente información y desinformación?