Dios es redondo

ÉTHOS
21/05/2026 04:01
    Nos acercamos a las fechas del Mundial de Futbol 2026, que tendrá lugar del 11 de junio al 19 de julio, y el tópico de la narración popular versará casi siempre sobre esta temática.

    A medida que nos acercamos a las fechas del Mundial de Futbol 2026, que tendrá lugar del 11 de junio al 19 de julio, el tópico de la narración popular versará casi siempre sobre esta temática.

    La conversación actualmente está concentrada en la final del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX, que se escenificará entre los equipos de Cruz Azul y Pumas de la UNAM. Los cruzazulinos buscarán conquistar su décimo título y los pumas el octavo.

    Hace 20 años, Juan Villoro nos compartió su libro “Dios es redondo”, donde abordó el tema del futbol, el cual trató ligeramente en otra obra anterior: “Los once de la tribu”. El título del libro proviene de una columna que escribió durante el Mundial de Francia 98. Como él mismo explicó, este nombre proviene desde el cristianismo neoplatónico donde la esfera era signo de perfección divina. Incluso, Nicolás de Cusa, en 1463, escribió una obra llamada “De ludo globi” (El juego de las esferas).

    Tal vez a algunos lectores no les interese esta temática, pero me atrevo a detenerme en ella por lo expresado por el Papa Francisco, en el capítulo 7 de su autobiografía, titulado: “Jugaba con la bola de tierra”, tomado del texto bíblico del libro de los Proverbios (8,31). Explicó: “Millones de niños y niñas de todo el mundo se imaginan que jugaba a la pelota”.

    Asimismo, recordó una frase de san Juan Bosco: “¿Queréis chicos? Lanzad al aire una pelota y antes de que caiga al suelo veréis cuántos se acercan”. De igual forma, citó la respuesta que dio la teóloga protestante Dorothee Sölle a pregunta de un periodista: “¿Cómo le explicaría a un niño qué es la felicidad?” Respondió: “No se lo explicaría, le daría una pelota para que jugara”.

    ¿Juego como Dios?