Dos ¿errores? que afectaron a Zamora
Detener disparates o asumir los daños

OBSERVATORIO
12/04/2021

    Había tomado la delantera Mario Zamora Gastélum en cuanto a propuestas en la contienda por la Gubernatura de Sinaloa cuando dos eventos desafortunados, y por deplorables no deben ser atribuibles a errores espontáneos, irrumpieron como aviso de que las tuercas de la comunicación política jamás deben quedar flojas, ni tampoco las bocas o los mecanismos que vigilan para que todo se apegue al marco legal. Y fue entonces que brotó la pregunta de si los dos yerros deben atribuirse a fallas normales de campañas tan intensas, o bien es el momento de sospechar de manos negras que deliberadamente arman e implementan los equívocos.

    En el primer disparate del 7 de abril, a Fernando Pucheta, candidato a Alcalde de Mazatlán por los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional y De la Revolución Democrática, se le fueron las cabras al monte cuando afirma en transmisión en vivo que él y el candidato a Gobernador, Mario Zamora Gastélum, recibieron la vacuna contra la enfermedad Covid-19, pero enseguida aclara que en realidad quiso decir que se acababan de realizar la prueba de detección del coronavirus.

    En este caso, el cuarto de guerra de la candidatura de Rubén Rocha Moya tomó el extracto del video que abarca la declaración de que Pucheta y Zamora se habrían vacunado y ello desata la habitual indignación de cibernautas que devoran fake news sin pasarlas antes por el más mínimo filtro de comprobación. A las horas, la alianza de medios #SinaloaVerifica, en la cual participan el diario Noroeste, el noticiero Línea Directa y la revista digital Espejo, pusieron las cosas en su lugar: el material fue manipulado con propósitos de guerra proselitista.

    Sin embargo, el segundo “desliz” que sí resultó cierto llegó el 9 de abril cuando el semanario Ríodoce detectó que en el sitio web oficial del Gobierno de Sinaloa estaban publicadas al menos tres notas informativas de la campaña de Mario Zamora, situación que constituye delito electoral. Aunque la Coordinación de Comunicación Social subsanó el error de inmediato y lo atribuyó al Departamento de Estrategia Digital de la Secretaría de Innovación Gubernamental, el ilícito y el escándalo fueron registrados por los contrincantes de la alianza “Va por Sinaloa”.

    El candidato a Gobernador por Movimiento Regeneración Nacional y Partido Sinaloense, Rubén Rocha Moya, bateó la pelota que le picharon de turrún al considerar que “en realidad es un descaro del Gobierno que tengan el descuido de hacerlo, yo no sé si lo hagan a propósito, pero el Gobierno está obligado a ser neutral, a no hacer uso del dinero público para apoyar a ninguno”. Y todo quedó en la responsabilidad que asumió Marco Castillo, director de Estrategia Digital, y la investigación que ofreció realizar el Poder Ejecutivo estatal.

    Un traspié dentro de una jornada política tan observada significa foco de alerta encendido; dos tropezones juntos dan para reunir al comité de campaña y después del golpe en la mesa revalorar las consecuencias de tales descuidos, con el objetivo de frenarlos. Tanto Fernando Pucheta que en su aferrada obsesión por ser más youtuber que candidato cae en frecuentes lagunas mentales, como quien maneja la página de información del Gobierno del Estado cuya justificación de error humano es inadmisible a no ser que al mismo tiempo opera también la web de Mario Zamora, averiaron la estrategia de imagen del aspirante priista en momentos en que el monopolio de los tropiezos le pertenecía a Morena.

    En la semana en que ocurren los dos despropósitos de la coalición PRI-PAN-PRD el candidato Mario Zamora había mostrado una sorprendente capacidad de respuesta y disposición a la transparencia cuando #SinaloaVerifica encontró que había dado a conocer días antes su propuesta #10de10 sin abrirla a la opinión pública. En cuestión de horas le puso “hechos a los dichos” y la abrió al escrutinio social. Y el 9 de abril, antes del desafortunado “descuido” que publicó sus boletines de campaña en el sitio oficial del Gobierno estatal, ganó la batalla de las propuestas al anunciar la creación de la Secretaría de la Familia en caso de que el voto lo lleve al cargo que busca.

    Otro elemento que se metió en la campaña de Mario Zamora es la conjetura sobre la posible inducción de los dos errores como fuego amigo o el enemigo en casa. Algunos recordaron que Fernando Pucheta era el candidato del PAS a Alcalde antes de que recibiera la postulación de “Va por Sinaloa” y además que la estrategia de belicismo electoral aconseja infiltrar al enemigo para mermarlo desde adentro o desde un flanco que le es vital al cuartel contrario.

    Al fin una cosa asoma como verdad: la ingenuidad no cabe, no vale, en la elección donde Morena y PAS quieren conquistar el Gobierno de Sinaloa y el PRI, PAN y PRD se unen para que el timón del estado lo retenga el Revolucionario Institucional. Cualquier ruido, movimiento, finta, presentimiento o hecho consumado debe ser detectado y atendido a tiempo, antes de que sea parte del arsenal del adversario. Todo lo que se mueve lleva motivaciones implícitas.

    Reverso

    Cuando taspanen las hiedras,

    De la senda a caminar,

    Podrán ver todas las piedras,

    Mucho antes de tropezar.

    Convicciones atropelladas

    Aurelia Leal en Guasave y Juan Ramón Torres en Ahome han sido agregados a la extensa lista de inconformes por las decisiones donde el Movimiento Regeneración Nacional castiga la lealtad y premia la bribonería. En medio de todo esto, Rubén Rocha Moya es el que da la cara y si la tarea de reconciliación no le alcanza procede a repartir las secretarías del Gabinete antes de ganar la elección. Trata a las mujeres líderes de Morena como a niños chillones que con un dulce se callan, y les ofrece cargos de primer nivel a Graciela Domínguez Nava y Aurelia Leal para que declinen a su larga trayectoria de lucha contra las injusticias.