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"Observatorio"

"El lazo entre Ebrard y Malova. ¿Reconciliación de los López?"

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OBSERVATORIO
18/04/2018 07:48

    Mario López Valdez también ha tendido una línea de comunicación con Andrés Manuel López Obrador y esta es a través de Marcelo Ebrard Casaubón. Uno y otro se aprecian más allá de las porras que en su momento cruzaron en la cúspide del poder y las circunstancias que los fundieron en el recíproco desprestigio en que dejaron sus respectivos gobiernos.
     
    En ello se sustenta la conjetura de que Malova y su gente han comenzado a trabajar en Los Mochis para allanarle a López Obrador el acceso a los votos de la región norte, donde al Movimiento Regeneración Nacional le ha resultado difícil ganar los adeptos que crecen en el centro y sur de Sinaloa.
     
    Hoy se fortalecerá o difuminará dicha hipótesis cuando AMLO llegue a la ciudad cañera a encabezar un mitin a las 4 de la tarde para comenzar una gira que lo llevará también a Guasave y Guamúchil. Procederá clarificarse si Malova está con Meade, como quiso fintear el 24 de marzo con la alocución del hijo pródigo que sobre él hizo el candidato presidencial del PRI, o ya tan rápido se puso la cachucha de fan del “Peje”.
     
    Corre la versión de encuentros privados entre Marcelo Ebrard y Malova, lo cual no es descabellado. Uno, porque se trata de viejos amigos, siameses del deshonor en situación de orfandad política y, dos, porque López Valdez anda en busca de nuevos “padrinos” que lo protejan de lo que él llama la cacería de brujas por parte del Gobernador Quirino Ordaz.
     
    Entre ambos son más las coincidencias que los desencuentros. A Ebrard lo marcó el desastre de la línea 12 del metro de la Ciudad de México porque su Gobierno solapó una obra que se cobró como si los rieles fueran de oro; a López Valdez lo persigue el estigma de la corrupción en la cual incurrieron la mayoría de sus Secretarios del Gabinete, algunos de ellos amparados para evadir la prisión.
     
    En 2011, a los cinco meses de asumir el Gobierno de Sinaloa, Malova buscó a Marcelo Ebrard, quien a su vez era Jefe de Gobierno de la CDMX, para firmar un convenio de coordinación de políticas públicas que a la postre de nada sirvió, a no ser de las acusaciones de malos manejos con recursos públicos que siguen, acopladamente, a ambos personajes.
     
    Antes, en el transcurso de la campaña malovista, Ebrard vino a Sinaloa a promover el proselitismo del mochitense. Luego se reunieron una vez que López resultó electo, asistió también a la toma de posesión y mientras corrían sus respectivos periodos de gobierno fundaron los dos un club de los elogios mutuos.
     
    Por su parte, López Obrador se ha mantenido en la senda de críticas al sexenio de Malova, de quien ha dicho que es igual al defenestrado ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte. “Malova es un Gobernador mediocre y ladrón como los del PRI, son los mismos, todos son iguales, no importa si son del PRI o el PAN, son una mafia”, dijo en Culiacán a finales de octubre de 2016.
     
    Es decir, a pesar de que López Obrador ha marcado su postura de rechazo a Malova, Ebrard intenta meter un hilo de reencuentro en el ojal de la campaña pejista y podría lograr en determinado momento que AMLO permitiera algunos favores de López Valdez y, en caso de ganar la Presidencia de México, le diera al ex Gobernador de Sinaloa la impunidad que busca.
    ¿Juntar a los que parecían ser como el agua y el aceite? Este día sabremos si continúa el deslinde entre los López, o si asoman atisbos de reconciliación mediante la intercesión de Marcelo Ebrard.
     
     
    Re-verso
    Cuando tan cuates se ven,
    Está de más la imaginación,
    A Ebrard lo arrolló un tren,
    Y a Malova la corrupción.
     
     
    Hacia la cúspide
    La estrategia de Ricardo Anaya para bajar a López Obrador del primer lugar en la intención del voto de la elección presidencial, se clonará en Sinaloa por parte del ex Rector de la UAS, Héctor Melesio Cuén, para detener el avance a otro ex Rector de la casa rosalina, Rubén Rocha, a quien el PAS identifica como beneficiario del efecto AMLO en Sinaloa.