El PAN le hace precampaña a Imelda
Atacar a Senadora significa autogolpe
Posicionándola como la rival a vencer en la elección de Gobernador del 6 de junio de 2027, el Partido Acción Nacional le realiza la mejor campaña de posicionamiento a la Senadora Imelda Castro, aspirante por el Movimiento Regeneración Nacional a suceder en el cargo al actual Mandatario estatal, Rubén Rocha Moya. El procedimiento panista de efecto búmeran convierte a la Legisladora en blanco predilecto de la Oposición y el sentido común de los electores podría adoptarla como víctima a la cual debe arropar con el voto.
Más que de táctica proselitista efectista, se trata del modo que eligió el PAN que dirigen Wendy Barajas en Sinaloa tendiente a hacer precampaña a costa de acudir a los tribunales a tirar la piedra y esconder la intención, alargando más de la cuenta un diferendo ideológico que no da para el litigio electoral. La apuesta equivocada confía en que la escasa empatía que el albiazul posee en la población sufragante podría subsanarse si la opinión pública se entera de que Acción Nacional trae algo entre las manos, lo que sea.
Es extraño pero de ninguna manera constituye ingenuidad la maniobra donde el PAN despliega todas las baterías de guerra política contra la sinaloíta a pesar de que existen otros y otras morenistas, así como pretensos de los partidos Revolucionario Institucional, Verde y Movimiento Ciudadano que se mueven, hablan y gesticulan como candidateables a los cargos de elección popular a definirse el próximo año. Y de hecho le serían más rentables en materia de atracción de sufragios.
Una segunda denuncia contra Imelda Castro en menos de seis meses, tomando en cuenta que en noviembre de 2025 el PAN presentó la primera y considerando también que ésta fue declarada improcedente por el Instituto Estatal Electoral, da la impresión de que se trata de la embestida de un partido contra una sola aspirante como táctica jurídica que no pretende la legalidad del proceso en sí sino el propósito consiste en derribar a una aspirante.
Deberían los estrategas panistas saber del resultado contraproducente de tantos ataques dirigidos a una misma persona que por repetitivos convierten al flanco en víctima y contribuyen a que la natural protección social proceda a socorrer al agredido. En Sinaloa está muy acendrado ese instinto fraternal que acude a defender a quien adquiere la situación de ofendido por lo reincidente de la acometida.
El PAN colabora a aumentarle los bonos proselitistas a Imelda Castro y todo indica que da por hecho que ella será la “corcholata” de Morena para la votación de Gobernador. Sin que Morena aún dilucide este tema y cuando están corriendo los términos en las cúpulas cuatroteístas para cuadrar la definición, las denuncias que las siglas azul y blanco llevan ante el IEES sitúan a la Senadora fuertemente en la conversación pública. Se le llama daño a la inversa: el golpeador resulta ser el golpeado.
La lid política no sabe de circunstancias sino de posibilidades auténticas y verificables. Utilizar un equipo jurídico y personal que rastree las redes sociales de una persona y sobre todo que demuestre que son actos anticipados de campaña, debe plantear antes un fin en el cual al esfuerzo realizado le corresponda un buen resultado, pues de lo contrario sería un jueguito entretenido, un hobby ocioso, de esos ejercicios que ni construyen ni destruyen.
Será difícil que el órgano sancionador de la elección constitucional determine la nulidad de una candidatura, la que sea y al cargo que busque, mediante el legajo de capturas de pantalla y algoritmos cibernéticos que enfocan una parte de un todo alterado, equivalente a querer denunciar el incendio del bosque mostrando un solitario árbol quemado. Sí existen guerras de lodo contra Imelda Castro y otros que suspiran por aparecer en la papeleta electoral, sin embargo, el centro de la litis no está allí porque de ser así la elección tendría que ser declarada desierta por la falta de pretensos impolutos.
¿Y si el PAN trae esta campaña contra Castro con pleno conocimiento de que le aumenta el rating político a la morenista? Podría ser descabellado aunque más irrazonable parezca el hecho de que el viejo partido albiazul ni siquiera lea la elemental lección del Arte de la Guerra, de Sun Tzu, que aconseja que “un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”.
En Sinaloa el panismo recrea,
Su pégale al negro tan primitivo,
Donde Imelda será el objetivo,
Pero el PAN a sí mismo se golpea.
Es erróneo que la Diputada del Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya Ojeda, haya evidenciado su aspiración a ser Alcaldesa de Culiacán el mismo día que regresa a la curul en el Congreso del Estado, después de ser víctima en Culiacán del atentado que el 28 de enero presuntamente no iba dirigido hacia ella sino contra su compañero de bancada y ex dirigente emecista estatal, Sergio Torres Félix. Hasta en eso de los “destapes” es imprescindible la sabia virtud de conocer los tiempos políticos para conservar el respaldo que la sociedad le concede a quien fue alcanzada por el fragor de la narcoguerra y afortunadamente resultó con vida.