Se acabó el entusiasmo del Mundial de Futbol con la eliminación del equipo mexicano y nos queda el consuelo de que el equipo “luchó con honor” y sólo resta que, “aunque sea que gane Argentina, o cuando menos que triunfe España o de perdida que gane Francia”. México está despertando y se ha encontrado con que los fantasmas y los monstruos de nuestras pesadillas aquí siguen, aquí están, no se han ido, más aún, hasta se han incrementado en número y se han fortalecido en su poder y en sus efectos negativos:
1. Sigue en todo México la inseguridad y el miedo de sus ciudadanos ante la violencia, aunque a ratos pareciera que disminuye, pero en dos o tres días se presentan otros hechos que la incrementan; véase si no el ataque en Rosario, Sinaloa, a los marinos, con la muerte de uno de sus elementos y herido a tres más, lo que ocasionó el contraataque de las fuerzas armadas que abatieron a 10 supuestos delincuentes y sólo se aprehendieron a tres personas. El operativo del Ejército y marina requirió el uso de aviones, helicópteros, drones, “tanquetas” y cientos de elementos.
El periódico Noroeste del sábado 4 de julio da cuenta de que a pesar de los más de 11 mil militares desplegados en Sinaloa, o sea el 25 por ciento del total de 45 mil 247 desplegados en todo el País, la entidad está lejos de su pacificación, pues hasta la fecha se siguen reportando 5.3 asesinados diarios, contados a partir de “la traición de Los Chapitos” el 9 de septiembre de 2024, cuando aprehendieron y entregaron a EU a “El Mayo” Zambada; el número de personas privadas de la libertad es de más de 4 mil, o sea un promedio de 6.1 diarios, además de casi 12 mil vehículos robados, casi 18 diarios, y 3 mil 684 detenidos, o sea 5.6 diarios, según información publicada por el periódico Noroeste el 2 de julio. Sigue además el cierre de pequeños negocios, tanto por las extorsiones de los delincuentes como por la caída en el consumo de los ciudadanos.
2. “Otro monstruo” que agobia al País es que se está bajo el control y la decisión unilateral del Gobierno de EU en lo referente a la revisión y renegociación del Tratado Comercial, pues aunque el Presidente Trump decidió no cancelarlo, sí determinó que se “revisara” anualmente, con lo que mantiene a México a la expectativa de cualquier otra decisión unilateral, como represalia por cualquier acción del Gobierno mexicano que no sea del agrado del país del norte. Lo preocupante son los reclamos de la Presidente Sheinbaum que sigue exigiendo a EU información sobre “el secuestro de ‘El Mayo’” y su traslado en avión particular a EU sin el conocimiento del Gobierno mexicano y con la sospecha de una indebida participación de las autoridades de aquél país, todo lo cual provocó que la Presidenta se mofara de EU en un discurso en Michoacán, denunciándolo de incongruente al declarar terrorista a los cárteles del narcotráfico de México y al mismo tiempo estar dispuesto a negociar con sus jefes y líderes criminales, agregando que “aunque EU sea una potencia económica, no es una potencia cultural, pues lo único que les importa es el dinero”; no está por demás recordar que Sheinbaum hizo estudios de doctorado en Stanford y también su hija Mariana se doctoró en la Universidad de California, aunque parece que durante ese tiempo no se percató de la falta de cultura de EU, como lo comenta Sergio Sarmiento en su columna en Reforma del 7 de julio.
Como el FBI proporcionó el avión en el que se secuestró a “El Mayo” Zambada para exhibición en un museo, ha suscitado la sospecha de que las autoridades de EU sí participaron en el secuestro y entrega del principal narcotraficante, gracias a “un acuerdo” con el grupo de “El Chapo” Guzman, todo ello a espaldas del Gobierno mexicano, pero éste a su vez no ha hecho su parte para dilucidar sobre el asesinato del ex Rector Héctor Melesio Cuén Ojeda y dos personas más, ni se sabe tampoco qué pasó con la Fiscal Sara Bruno, quien armó el teatro de que el Diputado federal electo Cuén Ojeda había sido asaltado y asesinado en una gasolinera.
Mientras existan estos desencuentros entre los gobiernos de EU y el de México, el TMEC seguirá pendiente de un hilo y no se logrará eliminar aranceles a las exportaciones de México y seguirán los riesgos de alguna intervención directa o indirecta de EU en México con las amenazas sobre los narcos que todavía quedan en México, sobre los llamados narcopolíticos y sobre el lavado de dinero de los cárteles.
Los mexicanos ya nada esperan del Mundial pero sí de que las relaciones con EU no se compliquen y dañen más la economía nacional.