El sopor de la Oposición en Sinaloa
Alianza estancada entre el sí y el no
Con bastantes coqueteos entre unos y otros partidos, la Oposición en Sinaloa simula dar pasos al frente, pero en realidad sigue estancada en lo que respecta a la gran coalición electoral que la haga competitiva en la votación del 6 de junio de 2027 y rompa el maleficio de la derrota anticipada. Se juntan, contertulian, fintean y enseguida cada sigla política vuelve a su cuarto de guerra a buscarle defectos al posible aliado y justificar la eventual ruptura en caso de que no le lleguen al precio.
Se acerca la fecha fatal para tomar acuerdos que abran expectativas de triunfos o bien, para colmo de males, dinamiten el bloque de partidos y a la vez hagan estallar en pedazos los contrapesos que urgen en Sinaloa. La experiencia dice que la proximidad de la concertacesión es la víspera también de pactos tan efímeros como precaria es la posibilidad de que los principales cotos de poder, que acapararán las cúpulas, sean compartidos como carnada para atraer a ciudadanos en candidaturas.
Los recientes eventos de aniversario de los partidos Sinaloense y Acción Nacional han sido útiles como escaparate de la subasta de futurismos ávidos de encontrar al mejor postor. De los viejos reconcomios que los separan, ahora los une la desesperación por hallar la fórmula y el perfil adecuados para derrotar a la mujer que postulará el Movimiento Regeneración Nacional a la Gubernatura, Imelda Castro Castro, que les lleva terreno ganado en materia de atracción de sufragios.
En el PRI quien trata de vincular a los partidos opositores en torno suyo, aunque dice que se haría a un lado en caso de construirse una propuesta más atractiva, es el Senador Mario Zamora Gastélum quien desde foros nacionales e internacionales se proyecta como la mejor opción. Para la opinión pública sólo se trata de la misma carta con la cual jugó en 2021 el dirigente nacional priísta, Alejandro Moreno Cárdenas, apuesta que sostiene al calcular que la violencia por la narcoguerra operará como voto de rechazo a Morena, a la vez que se perfila como plan B la factibilidad de que la Senadora Paloma Sánchez encabece la oferta aliancista.
Por el PAN, la priista Paola Gárate Valenzuela persiste en plantearse como el factor bisagra que aglutine a panistas y priistas alrededor de la intensa campaña que la Diputada local realiza en las redes sociales, sin que garantice que el fuerte morbo que despierta en lo digital le retribuya la acumulación de votos a tal grado que le permita ganar la elección. Se ha convertido en monedita de oro para Acción Nacional, pero todavía no para el PRI, MC y PAS, en tanto que Roxana Rubio Valdez y Eduardo Ortiz Hernández se posicionan bien como piezas azules, no rojas, en el ajedrez sucesorio.
Mientras tanto, con la cabeza más fría, Movimiento Ciudadano observa la puja de trayectorias y modos de seducir a sufragantes porque tiene que cuidar un patrimonio electoral moralmente más acreditado que los capitales políticos de que disponen el PAN y PRI. Sergio “El Pío” Esquer, que tiene el timón local de la fuerza naranja, debe decidir entre el viraje hacia el bloque prianista que conlleva riesgos de salpicaduras, o tomar él la candidatura principal con tal de que MC continué su bitácora en los mares calmos que han llevado a este partido a puertos seguros. Y quizá ni Jorge Álvarez Máynez, el líder nacional, meta toda la carne en el asador aliancista por la Gubernatura sino por obtener diputaciones locales y federales.
Por su parte, el Partido Sinaloense analiza la configuración de las alianzas para decidir con cuál participa pues el hecho de ir en el equipo equivocado le significa más que una derrota, la desaparición del PAS. Acompañante emergente o acólito incómodo, a esta organización política lo que menos le interesa es lograr posiciones de gobierno; la emergencia consiste en guarecerse en otros partidos para prolongar el registro y las correspondientes prerrogativas.
Los partidos contrarios a Morena se mueven lento ante la vertiginosa carrera electoral en Sinaloa. Titubeantes entre el sí y el no, el tal vez y el no lo sé, pasan por alto que en tiempos atípicos por las tantas crisis que afectan a los votantes, el sufragio actuará también de manera diferente al instalar el nuevo orden político, económico y social. Más sencillo: quien es capaz de hibernar en medio del caos, al despertar hallará la pesadilla de los horrores acumulados.
Tanscurren la noche y el alba,
Sin darle forma a la alianza,
Porque la Oposición se cansa,
En lanzar sólo balas de salva.
Es verdad que gracias a los operativos de alrededor de 19 mil elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías federal y estatal se logró que en los 20 municipios transcurrieran con saldo blanco las ceremonias de celebración del aniversario de la Independencia de México, pero nadie puede salir a decretar que en Sinaloa avanzamos a condiciones de tranquilidad y legalidad en las cuales los ciudadanos recuperan los espacios públicos, porque de ninguna manera estamos en condiciones de hablar de paz positiva. A los servidores públicos les urge ajustar las expectativas propias con la percepción social y los hechos cotidianos donde echar vuelo las campanas de la seguridad pública equivale a tenderle nuevas celadas peligrosas a la gente pacífica. No por ocultar la atrocidad la paz llegará más temprano.