En pandemia, aumenta fortuna de millonarios mexicanos

16/04/2021

    Como todos los hechos sociales, los efectos económicos de la pandemia por coronavirus que trastocó el mundo en 2020 no impactaron por igual a todas las clases sociales. Así, mientras se da a conocer que por la crisis económica provocada por la pandemia cerrarán más de un millón de pequeños establecimientos y negocios familiares en México, del otro lado la revista Forbes concluye que la riqueza de los mega-ricos del mundo aumentó más de 80 por ciento el año pasado.

    Mientras miles de millones de personas atravesaban con estrés y angustia económica la cuarentena y las medidas de confinamiento originados por la pandemia, y mientras cientos de millones se quedaron sin empleo o incluso sin hogar, un puñado de millonarios en el mundo que caben en un auditorio para conciertos vieron incrementar sus fortunas 86 por ciento.

    En efecto, la revista Forbes presentó en su lista anual a 2 mil 755 personas que tienen una fortuna de al menos mil millones de dólares. El listado lo encabeza el dueño de Amazon, Jeff Bezos con 177 mil millones de dólares (mdd), alcanzado una fortuna que en otra columna califiqué de obscena.

    En el listado completo de las 2 mil 755 personas con un patrimonio de más de mil mdd, aparecen 13 capitalistas mexicanos encabezados por Carlos Slim Helú del conglomerado de empresas Carso. A continuación comparto el listado de los mexicanos enlistados como billonarios por la revista Forbes, con su nombre, la fortuna y entre paréntesis el número que ocupan en la lista mundial:

    1. Carlos Slim, 62 mil 800 mdd (16)

    2. Germán Larrea Mota de Velasco, 29 mil 900 mdd (61)

    3. Ricardo Salinas Pliego, 12 mil 900 mdd (166)

    4. Alberto Bailleres, 9 mil 200 mdd (255)

    5. Juan Francisco Beckmann, 7 mil (369)

    6. María Asunción Aramburuzabala, 5 mil 900 mdd (476)

    7. Antonio del Valle, 3 mil 100 mdd (986)

    8. Carlos Hank Rohn, 2 mil 200 mdd (1,444)

    9. Roberto Hernández Ramírez, mil 900 mdd (1,664)

    10. Rufino Vigil González, mil 700 mdd (1,833)

    11. Fernando Chico Pardo, mil 400 mdd (2,141)

    12. Alfredo Harp Helú, mil 200 mdd (2,378)

    13. David Peñaloza Alanis, mil mdd (2,674)

    En total, las 13 personas de México listadas por Forbes tienen una fortuna conjunta de 140 mil 200 mdd que equivalen a 2.8 billones de pesos, que sería como un tercio del presupuesto público federal o una cuarta parte de la deuda pública del Gobierno mexicano. Según Forbes México, la riqueza acumulada por los mega-millonarios mexicanos aumentó 20 por ciento durante el año de la pandemia. Hubo casos excepcionales como el del empresario minero y de cadenas de cines, Germán Larrea que su riqueza aumentó 146 por ciento.

    Equiparado con otro ingresos, la fortuna de las 13 familias y personas mexicanas incluidas en la lista de Forbes, equivalen al ingreso anual de 54.6 millones de mexicanos con un salario mínimo.

    En sí mismo este contraste entre la fortuna de los más ricos de México con los ingresos de los mexicanos que dependen de la venta de su fuerza de trabajo refuerza la desigualdad que existe en nuestra sociedad, con la riqueza concentrada en la punta de la pirámide social, mientras que la base de la pirámide no tiene lo suficiente para vivir dignamente.

    Algunos articulista liberales, como Sergio Sarmiento, al comentar el listado de Forbes resaltaban que la presencia de millonarios se concentraba en naciones que casi no tienen desigualdad, pero el caso mexicano contradice las interpretaciones liberales (Reforma, 9 abril 2021).

    Más allá de sus talentos y disposición al trabajo, las fortunas de los ricos de México se explican en buena medida por sus conexiones políticas y porque fueron beneficiados por concesiones de bienes que hace unos años eran patrimonio de la nación y que fueron privatizados y asignados para su explotación privada. Es el caso de Slim, quien se beneficio del monopolio telefónico y de concesiones del espacio radioeléctrico nacional, o de Germán Larrea. ampliamente beneficiado por concesiones mineras, o Ricardo Salinas, beneficiado por concesiones televisivas, mineras y geotérmicas, entre otros bienes comunes que antes eran patrimonio de la nación y que ahora se explotan para fines de acumulación de capital. Otros más de los mexicanos enlistados por Forbes se han beneficiado de concesiones de agua, carreteras o de obras pública o de servicios financieros.

    De modo que la fortuna de los mega-ricos en México se explica por la explotación privada de bienes comunes, y además por la explotación de la fuerza de trabajo mal pagada por 30 años de políticas de contención salarial.

    Puede ser que en Estados Unidos y Suecia, que cita Sarmiento, haya menos desigualdad social, pero las empresas que les reportan las ganancias a los mega-ricos igual tienen monopolios de mercado y por igual explotan recursos y bienes comunes en distintas partes del mundo. De modo que la acumulación de riqueza siempre va asociada al despojo de los bienes comunes y a la explotación de la fuerza de trabajo. Lamentablemente, esta vieja realidad del capitalismo moderno ha sido agravada ahora durante la pandemia y la sociedad obligada al confinamiento.