¿Es Imelda? Encuestas dicen que sí
Urge a Morena garantizar la unidad

OBSERVATORIO
26/06/2026 04:02
    Sea Imelda Castro o cualesquiera que emerja con la candidatura, tendrá que hacer la inmediata operación cicatriz antes de que la fragmentación actué más rápido que la indispensable cohesión. El abanderamiento consensuado es lo único que le traería a Sinaloa los vislumbres de estabilidad y esperanzas que los ciudadanos llevan casi dos años buscándolos y sin encontrarlos.

    A unas horas de que el Movimiento Regeneración Nacional realice el registro de las y los aspirantes a la candidatura al Gobierno de Sinaloa no existe duda de que Imelda Castro Castro encabeza las encuestas internas o las que en general se realizan, previéndose que sea de mero trámite la nominación favorable a ella del partido de la Cuarta Transformación. De la misma manera prevalece la expectativa, que es normal en estas coyunturas, de que ocurran virajes repentinos porque en política la causalidad no toma recesos.

    Cualquier cruce de resultados en sondeos de opinión que realice quien quiera pone a Imelda Castro en la preferencia de los morenistas sin que haga mella el golpeteo que persistió durante meses para bajarla de la simpatía social. También las otras dos mujeres que compiten por la postulación, que son María Teresa Guerra Ochoa y Graciela Domínguez Nava, tienen sus propios datos que indican la ventaja que les lleva la sinaloíta.

    En todos los casos, inclusive en las aspiraciones de Ricardo Madrid Pérez, del Partido Verde Ecologista de México, y de Jesús Ibarra Ramos en el team cuatroteísta, más los que guardan para último momento el registro con el factor sorpresa como ardid, consta que la proyección del voto apunta hacia la Senadora con licencia tanto en lo intramuros como en lo que corresponde a la elección constitucional del primer domingo de junio del próximo año.

    Flota también en el ambiente aquel consejo que Rubén Rocha Moya les dio a los suspirantes al hacerles ver que la encuesta no lo es todo para definir la candidatura de Morena. En los días que despachaba como Gobernador y con base a la experiencia propia reveló en noviembre de 2025, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Culiacán, que en la decisión de 2021 él no aparecía arriba en la medición de popularidad que hizo su partido, pero en la decisión política tomada en Palacio Nacional sí fue el favorito.

    Otro elemento a considerar es la decisión de Ricardo Madrid para que sea incluido como opción verde en el procedimiento que no será del todo guinda. Tiene el apoyo del PVEM y “de mis líderes políticos nacionales y de todo mi equipo que me impulsó para llegar a este momento”, según dio a conocer ayer. En la alianza de su partido con Morena Madrid puede convertirse en pieza importante que legitime la partida de ajedrez que es la elección interna y desde allí ser considerado en la negociación de posiciones claves.

    Quedan en suspenso las circunstancias en las que se registren Feliciano Castro Meléndrez, quien hasta el miércoles se desempeñó como Secretario de Economía del Gobierno del Estado, y Gerardo Vargas Landeros, que amagaba con inscribirse pese al impedimento de los procesos judiciales que están en curso en su contra, dos posibilidades que serían las únicas que le meterían tensión al rito sucesorio de Morena que entre más rápido transcurra le traerá menos congojas al Sinaloa de por sí angustiado.

    Tal conocimiento del estado de cosas, se acepte o no, es punto de partida para que resulte apacible la definición de quien coordinará en Sinaloa la defensa de la transformación y la soberanía nacional, en aras de que sea la señal de estabilidad que es apremio en lo estatal para lo inmediato y lo futuro. Es decir, en la víspera de los registros ya debe estar funcionando el acuerdo guinda para unificarse en torno a la mujer u hombre ungido.

    El statu quo sinaloense requiere de una candidatura compacta que en automático aglutine al morenismo porque cualquier connato de cisma, toda grieta de disconformidad por mínima que sea, la capitalizará como oro molido la Oposición. En tal perspectiva tomó la delantera Terre Guerra al convocar el martes a los demás participantes a adherirse a un pacto denominado “Acuerdo de Unidad” que evite confrontaciones internas y privilegie el proyecto político.

    Sea Imelda Castro o cualesquiera que emerja con la candidatura tendrá que hacer la inmediata operación cicatriz antes de que la fragmentación actué más rápido que la indispensable cohesión. El abanderamiento consensuado es lo único que le traería a Sinaloa los vislumbres de estabilidad y esperanzas que los ciudadanos llevan casi dos años buscándolos y sin encontrarlos.

    ¿Vendrán esos asomos de certidumbre junto al destape de la “corcholata” de Morena? Mañana empezaremos a saberlo. La moneda está a punto de estar en el aire y de lo que tarde en caer dependerá la apuesta a la unidad o el desbarajuste.

    Reverso

    Por ser tantos en la Lotería,

    No se descarte algún respingo,

    De quien perder no aceptaría,

    Cuando Morena cante el bingo.

    Botón de pánico

    En un colosal galimatías, la estructura política que se quedó a cargo del timón sinaloense cuando Rubén Rocha tuvo que pedir licencia para ausentarse del cargo de Gobernador, procede a bajarse de la nave dando señales de miedo al naufragio con el angustioso “sálvese quien pueda”. Las secretarías de Economía y de la Mujer, y la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado cambian de titular como si la estabilidad de Sinaloa no fuera lo esencial y lo que tendría que protegerse en el contexto de las crisis que al mismo tiempo zangolotean la barcaza de la gobernabilidad. El Titanic del chilorio y la tambora queda al garete debido al desbordado aspiracionismo que decide abandonar a la sociedad en medio de la tormenta, para hacer sobrevivir sus intereses personales.