Filosofar como Sócrates

ÉTHOS
06/02/2026 04:00
    Óscar Brenifier, doctor en Filosofía por la Universidad de París IV-Sorbonne, tiene más de 30 libros y se especializa en la práctica filosófica a través de talleres, consultorías, cafés filosóficos y otras novedosas formas de dialogar y cuestionarse: ¿quién soy?, ¿a dónde voy?, ¿cuál es mi visión del mundo?, ¿qué es el bien y el mal?, ¿qué es la vida?, ¿qué son los sentimientos?, ¿qué es la libertad?, ¿cómo puedo cambiar mi pensamiento?...

    Como en la columna anterior hicimos referencia a Sócrates, nuestro gran amigo Sergio Orozco me envió un gentil comentario: “Muy estimado Rodolfo: Éthos intenta educarnos con una pregunta al final, como Sócrates. Por cierto, en nuestra ciudad, Culiacán, existe la Escuela Pública Sócrates, construida y donada por agricultores de origen griego, quienes iniciaron el milagro hortícola en nuestra región. Tuve el gusto de conocer a varios de sus donantes, como don Aristeo Canelos y don Miguel Crisantes, agradecidos por esta tierra llena de hospitalidad, sol y agua. En la entrada, al lado derecho de la puerta, está el busto del maestro Sócrates en bienvenida a los alumnos, quienes desde los años 30 del siglo pasado nutren su saber. Abrazo, Sergio”

    Continuando en el mismo tenor, aludiremos al libro “Filosofar como Sócrates”, didáctico texto escrito por Óscar Brenifier, doctor en Filosofía por la Universidad de París IV-Sorbonne, quien tiene más de 30 libros y se especializa en la práctica filosófica a través de talleres, consultorías, cafés filosóficos y otras novedosas formas de dialogar y cuestionarse: ¿quién soy?, ¿a dónde voy?, ¿cuál es mi visión del mundo?, ¿qué es el bien y el mal?, ¿qué es la vida?, ¿qué son los sentimientos?, ¿qué es la libertad?, ¿cómo puedo cambiar mi pensamiento?, etcétera.

    Brenifier inicia citando como epígrafe unas palabras tomadas de la Apología, escrita por Platón, donde el famoso filósofo se considera un “tábano” (un insecto díptero), que molesta continuamente a un caballo para aguijonearlo, pues aunque es grande y noble, es demasiado lento debido a su tamaño: “Para esto creo que el dios me ha colocado en esta ciudad, y, en este sentido, no dejaré de exhortaros, de persuadiros y de reprocharos, posándome en todas partes y sin concederos un momento de reposo”.

    ¿Socratizo mi vida?