Mercedes Murillo de Esquer se enfrentó en la contienda por la Presidencia Municipal de Culiacán, por el PAN, contra Humberto Gómez Campaña, abanderado del PRI.
La elección fue el 8 de noviembre de 1992 y ambos candidatos se declararon triunfadores. Meché protestó pacíficamente un fraude electoral y realizó marchas por puntos estratégicos de la ciudad, sin resultados satisfactorios.
En una de tantas protestas, Manuel Clouthier Carrillo le sugirió: “Meché, ¿por qué no has tomado el Palacio? Si no hacemos nada ahora, dentro de tres años se la vuelven a robar”.
El 24 de noviembre, Meché ingresó al patio del Ayuntamiento, pero fue sacada hasta la banqueta, donde se asentó en plantón montando una tienda para resistir pacíficamente durante 62 días.
Aconsejada por el presbítero Antonio Díaz Fonseca, reorganizó el movimiento fundando el Frente Cívico Sinaloense, donde brindaba asesorías legales gratuitas. Su lema fue: “Voz y acción ciudadana”, y la sede donde operaba fue facilitada por Enrique Murillo.
Los dirigentes panistas consideraron que esa estrategia de la Meché era una indisciplina, por lo que llamaron a cuentas a ella y a Manuel Clouthier. Éste último acudió al llamado asesorándose con Enrique Murillo y procedió su defensa para evitar la expulsión, aunque después abandonó libremente el partido. Meché, al no acudir, fue expulsada inmediatamente.
Es imposible narrar todos los reconocimientos nacionales y extranjeros que recibió el Frente Cívico Sinaloense. Baste recordar su viaje a Argentina invitada por la organización Proyectos del Centro de Colaboración Cívica. Políticamente, la Meché fue Diputada local por el PRD, y rechazó el ofrecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas de una diputación federal.
En su familia sufrió los estragos del cáncer que le arrebató a su hijo Abelardo, así como el asesinato de su hermano Ricardo, el 6 de septiembre de 2007.
¿Reconozco su valor cívico?