Generación de la aurora

ÉTHOS
07/01/2026 04:00
    No, nadie va a modificar aquello a lo que nosotros no nos comprometamos. De ahí que el Papa León XIV, en su homilía pronunciada en la solemnidad de la Epifanía del Señor y Clausura de la Puerta Santa, expresó que nosotros podemos convertirnos en “la generación de la aurora

    Las cosas y las situaciones no cambian, si nosotros no cambiamos, y las cambiamos. Es común que esperemos que otras personas hagan lo que nosotros no estamos dispuestos a hacer, como en la pregunta del Chapulín Colorado: “¿Y ahora, quién podrá defendernos?”.

    No, nadie va a modificar aquello a lo que nosotros no nos comprometamos. De ahí que el Papa León XIV, en su homilía pronunciada en la solemnidad de la Epifanía del Señor y Clausura de la Puerta Santa, expresó que nosotros podemos convertirnos en “la generación de la aurora”, siempre y cuando seamos capaces de ser “peregrinos de esperanza”; es decir, si modificamos nuestras actitudes y “no reducimos nuestras iglesias a monumentos, si nuestras comunidades se convierten en hogares, si rechazamos unidos los halagos de los poderosos”.

    El Pontífice recordó que el ser humano es un “homo viator”, según la clásica expresión latina: es decir, un hombre viajero, un hombre en camino. Como los magos, dijo León XIV, el hombre debe abrirse al misterio y dejar que Dios trastoque los valores en que confiaba:

    “Es un Dios que nos puede desconcertar, porque no podemos asirlo con nuestras manos como a los ídolos de plata y oro, porque está vivo y vivifica, como ese Niño que María tenía entre sus brazos y que los magos adoraron”.

    Incluso, subrayó que los templos y espacios litúrgicos materiales se convierten en simples símbolos de los verdaderos templos humanos: “Lugares santos como las catedrales, las basílicas y los santuarios, convertidos en metas de peregrinación jubilar, deben difundir el perfume de la vida, la señal indeleble de que otro mundo ha comenzado”.

    E invitó a preguntarse: “¿hay vida en nuestra Iglesia? ¿Hay espacio para aquello que nace? ¿Amamos y anunciamos a un Dios que nos pone en camino?”