Hechizo de luna (Moonstruck) es una comedia romántica protagonizada por Cher y Nicolas Cage en 1987, aderezada con una excelente música que incluye “Debe ser él”, interpretada por Vicky Carr; “Eso es amor”, por Dean Martin, y arias de la ópera “La Bohemia”, de Giacomo Puccini (“Quando men vo” y “O soave fanciulla”), teniendo como intérpretes a Renata Tebaldi y Carlo Bergonzi.
Sin embargo, hoy queremos referirnos a otro hechizo: “El hechizo de Dios”, según expresó el actor Antonio Banderas al pronunciar un discurso ante el Papa León XIV en el encuentro titulado: “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, en el Movistar Arena, durante la visita del Pontífice a España.
Banderas reconoció la aportación de la Iglesia en la producción artística: “La relación entre la Iglesia católica y el arte no ha sido solo fructífera: ha sido determinante. No tememos equivocarnos al decir que la iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad”.
Retrotrayéndose a la Málaga de los años 60, precisó que en esos tiernos años se planteó la pregunta sobre Dios, e intuyó que: “Dios puede estar en cada partícula, en cada molécula de cada gota de agua, de cada mar, de cada pétalo de rosa, de cada pálpito, de cada suspiro”.
Precisó que el arte no es solamente belleza, sino pregunta, reflexión, contraste, revolución y tensión entre lo que sabemos e intuimos: “El arte debe ser una alternativa a la violencia. Todas las violencias... Es también la denuncia de credos vacíos que olvidaron el amor. Es la voz de alerta para sociedades que se acostumbraron a la injusticia”.
Y, finalizó diciendo: “Yo estoy hoy aquí confesando haber sido víctima del hechizo de Dios”.
¿Comparto este hechizo?