Hora cero: sentencia a ‘El Mayo’
Sheinbaum, Ken Salazar y el FBI

OBSERVATORIO
20/07/2026 04:02
    El Gobierno que preside Trump procedió a bajarle la resonancia al tema Sinaloa, transitando del escándalo de la primera quincena de mayo a la cautela en los días posteriores, quizá como producto de la valoración de la pésima imagen que enfrenta el Mandatario estadunidense...

    Además de la visita que la Presidenta Claudia Sheinbaum realizó ayer a Estados Unidos para asistir a la final del Mundial de Futbol, las recientes declaraciones del ex Embajador de aquel País en México, Ken Salazar, negando que haya tenido conocimiento de vínculos entre políticos del Movimiento Regeneración Nacional con el narcotráfico, así como las evidencias de que el Buró Federal de Investigaciones coordinó el operativo para llevar a la fuerza y enjuiciar allá a Ismael Zambada García, podrían darles un nuevo curso a las acusaciones de Donald Trump contra México por presunta narcopolítica.

    Una de las escalas más importantes para atenuar el diferendo que tensa la relación entre la Casa Blanca y Palacio Nacional sucederá hoy con la audiencia en la Corte Federal de Brooklyn en la cual el Juez Brian Cogan le determinará la sentencia a Ismael Zambada García, acusado de delitos como narcotráfico, lavado de dinero y sobornos a funcionarios. Este día se unirán los cabos sueltos y de igual manera el microscopio social estará atento a las señales que resulten, de forma y fondo.

    El guiño presidencial a Trump y la tardanza en el envío de pruebas a la Fiscalía General de la República que sustenten la acusación prematura que el Departamento de Justicia de Estados Unidos soltó el 29 de abril respecto a supuestos vínculos entre crimen organizado y servidores públicos de Sinaloa en activo o en calidad de ex, hacen posible prever el viraje en varios de los apartados del expediente armado en Washington y dirigido contra el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, y el Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, dos figuras claves de la Cuarta Transformación en México.

    El Gobierno que preside Trump procedió a bajarle la resonancia al tema Sinaloa, transitando del escándalo de la primera quincena de mayo a la cautela en los días posteriores, quizá como producto de la valoración de la pésima imagen que enfrenta el Mandatario estadunidense por los manejos erróneos de las crisis de México, Venezuela, Irán, el expediente Einstein y las agresivas políticas migratorias, que impactan en la popularidad y credibilidad del magnate metido a político.

    En este tinglado que borra los linderos entre lo político y lo judicial, a la Fiscalía General y el Departamento de Justicia de Estados Unidos debió caerles como cubetada de agua fría, la declaración de Ken Salazar al ser entrevistado por el periodista Jorge Ramos, en la cual afirma que durante su gestión como Embajador nunca tuvo evidencia de que el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador mantuviera acuerdos con organizaciones del narcotráfico.

    Se trata de quien fue comisionado de junio de 2021 a enero 2025 para que vigilara el comportamiento de la relación binacional, además de un hombre fiel al establishment de las barras y las estrella que durante la administración de Barack Obama se desempeñó como Secretario del Interior y conoce al dedillo los intríngulis de la procuración de justicia al despachar como Fiscal General de Colorado. La palabra de Salazar vino a restarle fuerza a los alegatos judiciales de Estados Unidos al darle pie a la cuestión de cómo su Embajador no se enteró de la narcopolítica que Trump le atribuye a México,

    Lo otro, que mediáticamente parece ser tema agotado, tiene que ver con el silencio que el FBI asume después de que se colaron evidencias de haber sido la mano negra que el 25 de julio de 2024 estuvo detrás de la operación donde Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” le tendió una emboscada a Zambada para secuestrarlo y trasladarlo a Estados Unidos, suceso que desató la narcoguerra que hoy registra más de 3 mil homicidios dolosos y 3 mil 500 privaciones ilegales de la libertad.

    De resultar la estrategia trumpista contra México una más de las desafortunadas intervenciones con que pretende intimidar a varias naciones, sería factible que veamos en los próximos días las variaciones en su frenética acometida contra el vecino del sur. Sheinbaum le da una lección de diplomacia con guante blanco, Salazar le asestó un revés al relato preferido del inquilino de la Casa Blanca que es la narcopolítica mexicana, y el FBI se exhibió a sí mismo de copartícipe en la acción que hace casi dos años sumió a Sinaloa en el terror e ingobernabilidad por el brutal choque entre los hijos de “El Chapo” y los de “El Mayo”.

    ¿Es México un ensayo, simulacro o entretenimiento de Trump, que nos toma a los sinaloenses como sus conejillos de Indias? Asoma el punto de quiebre que nos mostrará la realidad real.

    Reverso

    De plano ya perdió el control,

    Trump con su fúrico léxico,

    Pues quiere hacer sin México,

    Otra Copa Mundial de Futbol.

    Tómbola desquiciada

    El partido Movimiento Regeneración Nacional calculó mal el bastante tiempo que le tomará en Sinaloa determinar la candidatura al Gobierno del Estado. El “fuego amigo” entre aspirantes no escatima en los golpeteos, directos o a través de terceros, para bajar del primer lugar de las encuestas a Imelda Castro a quien le otorgan ventaja todas las casas que miden el comportamiento de este proceso interno. Sinaloa no es ahora el edén de la civilidad política como para apostarle a la actuación democrática de los 13 que pelean por aparecer en la boleta de la elección constitucional del 6 de junio de 2027. Entre más días transcurran es mayor el riesgo de que la tómbola cuatroteísta resulte más alterada que la de los sorteos Melate.