Huasipungo, de Jorge Icaza, un libro (2)

Lo que quiso decir
01/09/2026 04:00

    Su obra Huasipungo (Editorial Losada, Buenos Aires, 1980), el escritor ecuatoriano Jorge Icaza la publica en 1934, convirtiéndose en obra fundamental en la literatura de América Latina, y en ella muestra la brutalidad de la realidad del Ecuador de inicios del Siglo 20, con profundas divisiones sociales que existen en la sociedad ecuatoriana de la época.

    El mundo se divide en dos: los terratenientes y la élite que detenta el poder y la riqueza, y los indígenas que son explotados y marginados. Estos, que se enfrentan siempre a la adversidad, no tienen ningún derecho, y luchan para sobrevivir en un entorno adverso y hostil.

    Esta novela es literatura pura, de grandes vuelos, y al mismo tiempo es una denuncia a un estado de cosas y una crítica profunda a un sistema social que permite y avala la explotación de los indígenas. Su texto, duro y al tiempo bello, provoca, no se puede permanecer indiferente, una reflexión sobre la injusticia y desigualdad social, y la ausencia del Estado de derecho.

    Otro tema presente es el de la cultura indígena milenaria y la identidad de quienes forman parte de ella, que está en proceso de descomposición y pérdida debido a la opresión, y la ausencia de derechos, pero aún así, en un entorno dramáticamente adverso, los indígenas luchan por mantener su identidad y resistir al proceso de asimilación forzado.

    Icaza utiliza un estilo realista, directo y con escenas crudas llenas de violencia, para retratar la realidad social y política de la época que describe al Ecuador de inicio del Siglo 29, que es semejante a la realidad de otros pueblos indígenas en otras naciones de América. Utiliza un lenguaje que introduce palabras y modismos de la lengua quechua, y los giros que los indígenas dan al español.

    Los estudiosos de la literatura consideran a Huasipungo como una de las principales representantes, si no el principal, de la novela indigenista, a la que también pertenecen Los ríos profundos, de José María Arguedas, y El mundo es ancho y ajeno, de Ciro Alegría. Dicen que se trata de un subgénero específico en América Latina y el Caribe, que se relaciona con la novela de denuncia social. Ha sido traducida en más de 40 idiomas.

    Autor

    Jorge Icaza nace en 1906 en Quito, Ecuador, y muere en 1978, también en Quito. Su infancia transcurre en la hacienda de un tío, donde entró en contacto con la realidad social ecuatoriana que marcó toda su obra.

    Después de abandonar los estudios de medicina, hizo algunos cursos de declamación y se convierte en actor, lo cual le dio oportunidad de recorrer su país y descubrir la situación de injusticia y desigualdad social.

    Se casa con la actriz Marina Montoya. Su reconocimiento como escritor inicia a partir de su obra narrativa, que comienza con el libro de cuentos Barro de la Sierra (1933), en la que ya se hace patente el tema que atravesó todos sus escritos: la situación del indio ecuatoriano.

    De 1934 es Huasipungo, y en 1935 gana el Premio Nacional de Literatura con En las calles (1935), donde narra la situación del indio perdido en la ciudad. Abre una librería, y al mismo tiempo se dedica a escribir.

    En 1944 forma parte de los fundadores de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y luego se le envía a Buenos Aires como agregado cultural, donde permanece hasta 1953. De regreso a su país es nombrado director de la Biblioteca Nacional de Quito.

    Entre sus obras están: Los hijos del viento (1947); Seis veces la muerte (1953), colección de cuentos; El chulla Romero y Flores (1958); Viejos cuentos (1960) y la trilogía Atrapados (1972).

    Huasipungo

    Jorge Icaza.

    Editorial Losada. Buenos Aires, 1980.