Iniciamos ayer la semana con una jornada con bajos volúmenes operativos, derivados del feriado estadounidense del Memorial Day. Si bien los mercados permanecieron cerrados en la Unión Americana este lunes, el viernes pasado los índices más representativos de Wall Street sostuvieron el tono positivo al final de la sesión, a la expectativa del panorama geopolítico, estudiando el entusiasmo por el sector tecnológico y asimilando novedades económicas y monetarias.
Los indicadores enlazaron tres alzas, con el Dow Jones renovando máximos por segunda ocasión seguida, luego de no lograrlo desde febrero. El Nasdaq y el SP500, que en el segundo trimestre perforaron su techo más de 20 veces, se encuentran muy cerca de sus máximos. La semana fue positiva para los tres índices, pasando a ser la octava consecutiva en el caso del SP500. Los portafolios siguen atentos a los reportes y perspectivas de algunas emisoras. Para este momento, más del 94 por ciento de las empresas del SP500 ya han reportado resultados, con alrededor de 84 por ciento de sorpresas positivas a nivel de ganancias por acción, lo que se ubica por encima de los promedios de cinco y diez años.
En datos económicos, la confianza del consumidor estadounidense medida por la Universidad de Michigan marcó en mayo un mínimo histórico con su tercer mes de descenso seguido. El viernes, además, Kevin Warsh se convirtió oficialmente en el nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, declarando que buscará reformar al organismo y agregó que está convencido de que se pueden alcanzar años de prosperidad económica. El Presidente Trump, que ha exigido por meses tasas más bajas pese a la dinámica de la inflación, dijo en la ceremonia que promoverá la independencia de la Reserva Federal y que confía en que Warsh se convertirá en uno de los mejores banqueros centrales de la historia del país.
Este lunes, en México las bolsas de valores concluyeron con un comportamiento plano la sesión del lunes, tras recibir algunos datos locales, atentas al panorama internacional y en medio de bajo volumen por el feriado estadounidense. El volumen de la jornada, afectado por el cierre del mercado estadounidense, fue 88 por ciento inferior al promedio de los últimos tres meses. Los inversionistas locales continúan atentos al comienzo de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, que están planeadas para esta semana particularmente entre México y Estados Unidos.
El mercado incorporó que las exportaciones de México presentaron en abril su mayor crecimiento anual desde mayo de 2021, mientras que las importaciones aceleraron a su mayor alza de 44 meses. De esta forma el sector externo mexicano presentó un superávit comercial muy por encima del previsto por los analistas.
En cuanto al resto de la agenda económica, Banco de México dio a conocer que la inversión extranjera directa en el País cayó 3.4 por ciento anual durante el primer trimestre del año, al ubicarse en 23 mil 591 millones de dólares. También se publicaron los datos de la balanza comercial de México durante abril, periodo en el cual se alcanzó un superávit de 4 mil 520 millones de dólares o el segundo saldo positivo más alto en 66 meses, como resultado de un nuevo máximo histórico en las exportaciones.
En asuntos energéticos, observamos que los referentes del petróleo perdieron cerca de siete por ciento en la jornada ante las esperanzas de progreso en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos. Así, el precio del crudo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en junio cerró con una baja de 5.51 dólares para colocarse en 91.09 dólares por barril, mientras que el crudo europeo, Brent del Mar del norte, para entrega en junio bajó 7.40 dólares para marcar los 96.14 dólares por barril.
El Presidente Trump dijo este lunes que sólo estaría dispuesto a firmar un acuerdo significativo y señaló que varias naciones más de la región, como Arabia Saudita y Catar, están listas para adherirse y firmar los “Acuerdos de Abraham”. Algunos analistas advierten que las negociaciones podrían tomar tiempo, empero, se ha reportado una flexibilización en el estrecho con un mayor paso de barcos autorizados en los últimos días. Incluso con la reapertura del estrecho, se anticipa que los precios del petróleo se mantengan elevados en comparación con los niveles previos al conflicto, debido a que el restablecimiento total de las cadenas de suministro tomará meses.
En temas cambiarios, tenemos que el peso mexicano arrancó la semana con su primera apreciación en tres días, en un lunes con poco volumen de operaciones por el feriado en Estados Unidos y con un mayor optimismo de los inversionistas por un posible acuerdo para terminar la guerra en Medio Oriente. De acuerdo con los registros del Banco de México, el peso mexicanos cerró ayer en 17.27 unidades interbancarias por dólar, lo que corresponde a una apreciación de casi cinco centavos respecto a su cierre previo del cierre del viernes. Por su parte, el Índice Dólar, DXY, el cual rastrea el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, cerró con una ligera pérdida para ubicarse en 98.98 unidades.
La agencia de noticias japonesa Nikkei reportó que los gobiernos de Estados Unidos e Irán se encuentran discutiendo los términos de un acuerdo que permita reabrir el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz un mes después de que se terminen las hostilidades de la guerra. Para ello se ampliaría por dos meses el cese al fuego pactado en abril y los iraníes serían los responsables de retirar las minas que amenazan el paso de los buques petroleros por el estrecho. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.