Inquietó Ernestina Godoy a Mazatlán
La agenda oculta de la Fiscal General

OBSERVATORIO
05/03/2026 04:02
    Debió ventilarse de manera abierta el objetivo de la inusual estancia de la titular de la FGR convirtiéndola en artículo de fe para sinaloenses que necesitan, les urge, notar atisbos de escenarios donde la fuerza legítima del Estado se sitúa encima de la violenta pujanza del crimen. Se equivocó la Fiscal si lo hizo por protección personal, o porque creyó que visibilizar la reunión es asunto de poca trascendencia para la tierra golpeada por la guerra de año y medio al interior del Cártel de Sinaloa.

    A la encerrona que el martes encabezó en Mazatlán la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy Ramos, le corresponde en igual magnitud de la secrecía la pregunta de cuál fue la finalidad de esa reunión privada que al circunscribirse a la Perla del Pacífico podría ser motivo de mayor alerta por la violencia o también cumplir el propósito de hacer ver el carácter de máxima prioridad que adquiere el destino turístico en materia de seguridad pública.

    En cualquiera de los dos casos, debió ventilarse de manera abierta el objetivo de la inusual estancia de la titular de la FGR convirtiéndola en artículo de fe para sinaloenses que necesitan, les urge, notar atisbos de escenarios donde la fuerza legítima del Estado se sitúa encima de la violenta pujanza del crimen. Se equivocó la Fiscal si lo hizo por protección personal, o porque creyó que visibilizar la reunión es asunto de poca trascendencia para la tierra golpeada por la guerra de año y medio al interior del Cártel de Sinaloa.

    Horas antes, a los sectores mazatlecos los había tranquilizado la decisión que tomó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México consistente en mantener íntegro en el puerto el operativo militar y policial que durante el Carnaval mantuvo a raya a la delincuencia. Y ayer, en abono a tal percepción de paz, se dio el arribo de alrededor de 7 mil turistas en los cruceros “Royal Princess” y Carnival Panorama”.

    ¿Entonces por qué hasta ahora la visita a Mazatlán de la Fiscal de la Nación? Lo más seguro es que derive de la promesa que el 27 y 28 de febrero hizo la Presidenta Claudia Sheinbaum en Mazatlán, San Ignacio y Culiacán consistente en no dejar solos a los sinaloenses en la prolongada circunstancia de narcoguerra. Con más razón, igual que lo hacen la Mandataria nacional, las fuerzas armadas y las policías, debió salir Godoy Ramos de los espacios protegidos a mostrar el nervio de la FGR frente al desafiante hampa.

    Otro análisis del contexto indica que apenas cuajaba el plan de recuperar a Mazatlán para los turistas y los habitantes cuando la extraña agenda privada de Ernestina Godoy vino a inquietar en vez de serenar los ánimos. Pudo haber sido la gran oportunidad de hacer pública su figura y la institución que representa y echar abajo la conjetura de ausencia de gobierno, pero lo que se dice que dijo “queremos que la FGR tenga una actuación relevante y que toda la fuerza con la que contamos esté al servicio de las fiscalías federales en los estados”, es lo que le mandata la Constitución.

    Lo raro está en que funcionarios del nivel de Ernestina Godoy siempre acuden a estrategias paralelas que consisten unas en reunirse a puerta cerrada para definir operaciones de cuya confidencialidad depende el éxito, y de proximidad social con el fin de que la gente los vea preocupados y ocupados por la tranquilidad y legalidad, los dos puntales que sostienen la gobernabilidad. Lo segundo no lo hizo aquí.

    Esa complementariedad entre escritorio y territorio deja mucho más satisfecha a la gente que las reuniones furtivas que se reducen a comunicados escuetos frente a colosales conjeturas fincadas en la especulación. De esto da cuenta el boletín que emitió la FGR en el que informa de obviedades que redundan en tareas que están en el ámbito de competencia de la institución y su titular.

    Por ejemplo, lo difundido por la Fiscalía dice que la agenda privada fue “con el firme objetivo de fortalecer la coordinación y comunicación con el personal de las distintas sedes y subsedes de la institución”, siendo que dicha colaboración federal-estatal existe desde que el crimen organizado tomó a Sinaloa como campo de batalla en septiembre de 2024. Es lo normal que al tratarse de delitos del fuero federal involucren la atención de la instancia nacional de procuración de justicia

    Se entiende la buena intención del trabajo in situ de la FGR cuando el crimen trata de implantar su particular narrativa de dominio a través del terror y sus arsenales y sicarios, sin embargo, es difícil de asimilar el hecho de que la titular del Ministerio Público federal venga a hurtadillas, eludiendo a medios de comunicación y opinión pública que quiere saber cuándo y cómo la Ley emergerá superponiéndose a la atrocidad.

    Cuidado pues con el bucle de desinformación que puso a los ciudadanos a pensar que si la Fiscal General de la República vino a Mazatlán es porque algo muy grave se avecina en cuanto a acometidas de la delincuencia.

    Reverso

    Somos un pueblo tan escamado,

    Que hasta nos da mala espina,

    Que Mazatlán sea visitado,

    Por la cauta Fiscal Ernestina.

    Justicia a Rubí

    Así como le hemos criticado a la Fiscal General del Estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo, la tardía o fallida carpeta de investigación relacionada con hechos de violencia de alto impacto, es de justos reconocerle la rápida y eficiente acción que logró localizar, detener y consignar al presunto asesino de Rubí Patricia Gómez, la madre rastreadora que buscaba a un hijo desaparecido y fue hallada sin vida en su domicilio de la colonia Infonavit Jabalíes en Mazatlán, el 27 de febrero mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum efectuaba una gira de trabajo en el puerto. Ojalá que vengan más logros de este tipo que desvanezcan el espectro de la impunidad.