|
"Éthos"

"La esencia de la oración"

""
ÉTHOS
02/08/2017 21:20

    Para muchas personas orar consiste en dirigir ampulosas palabras a Dios, conducta que reprochó Jesús. Un fariseo pronunciaba muchas palabras elogiosas sobre sí mismo creyéndose agradable a Dios, mientras que un publicano no levantaba la mirada y repetía. “Apiádate de mí, porque soy pecador” (Lc 18,9-14).
     
    Algunas personas no encuentran tiempo para orar debido a su trabajo, como señaló Anthony di Mello acerca de un zapatero remendón. “No sé qué hacer con mi oración de la mañana. Mis clientes son personas pobres que no tienen más que un par de zapatos. Yo se los recojo a última hora del día y me paso toda la noche trabajando; al amanecer, aún me queda trabajo por hacer si quiero que todos ellos los tengan listos para ir a trabajar. Y mi pregunta es: ¿Qué debo hacer con mi oración de la mañana?
     
    “¿Qué has venido haciendo hasta ahora?”, le preguntó el rabino Isaac de Ger. “Unas veces hago la oración a todo correr y vuelvo enseguida a mi trabajo; pero eso me hace sentirme mal. Otras veces dejo que se me pase la hora de la oración, y también entonces tengo la sensación de haber faltado; y, de vez en cuando, al levantar el martillo para golpear un zapato, casi puedo oír cómo mi corazón suspira: “¡Qué desgraciado soy, pues no soy capaz de hacer mi oración de la mañana!” Le respondió el rabino: “Si yo fuera Dios, apreciaría más ese suspiro que la oración”.
     
    San Basilio aconsejó: “Es preciso que no restrinjas tu oración a la sola petición en palabras. En efecto, Dios no necesita que se le hagan discursos; sabe, aunque no le pidamos nada, lo que nos hace falta... La oración no consiste en fórmulas: engloba toda la vida”.
     
    ¿Cómo hago oración?
     
     

    @rodolfodiazf