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"Éthos"

"La falsa caridad"

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ÉTHOS
28/05/2019 18:34

    rfonseca@noroeste.com
    @rodolfodiazf



    Es común escuchar que a un indigente hay que socorrerlo con una moneda o caridad. La expresión tuvo su origen en la petición de las mismas personas necesitadas que exclamaban extendiendo su mano: “denme una moneda, por caridad”.

    Sin embargo, la caridad no se reduce a eso. El significado de la palabra es más amplio y profundo, como recordó el Papa Francisco al reunirse con participantes de la XXI Asamblea General de Caritas Internacional.

    “Hay que estar muy atentos para no caer en la tentación de vivir una caridad hipócrita y engañosa, una caridad identificada con la limosna, con la beneficencia, o con la “píldora calmante” para nuestras inquietas conciencias. He aquí por qué se debe evitar asimilar la acción de la caridad con la eficacia filantrópica o con la eficiencia planificada, o con la exagerada y efervescente organización”, expresó.

    La caridad, resaltó el Pontífice, es la mayor virtud con la que el hombre puede aspirar a imitar a Dios. Por eso, “resulta escandaloso ver operadores de la caridad que la transforman en negocio: hablan mucho de la caridad pero viven en el lujo o en la disipación, incluso organizan Foros sobre la caridad desperdiciando inútilmente el dinero. Causa mucho daño constatar que algunos operadores de la caridad se transforman en funcionarios y burócratas”.

    Subrayó que la caridad no es una idea o un sentimiento piadoso, sino un encuentro experiencial con Cristo: “La caridad no es una estéril prestación o una simple donación para callar nuestra conciencia... la caridad es el abrazo de Dios nuestro Padre a todo hombre, de manera particular a los últimos y sufrientes... Si viéramos a la caridad como una prestación, la Iglesia sería una agencia humanitaria y el servicio de la caridad su reparto logístico”.

    ¿Practico una falsa y tranquilizante caridad?