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"Éthos"

"La fuerza antirreactiva del perdón"

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ÉTHOS
30/07/2017 23:26

    Cuando un cuerpo ejerce una fuerza o acción sobre otro, este último ejerce también una fuerza o reacción igual, pero en sentido contrario, establece la Tercera Ley de Newton, conocida también como Ley de acción y reacción.
    Sin embargo, esta constatación física no aplica en otros ámbitos en los que concurren la libertad y responsabilidad individual, como el moral o espiritual.
    Hannah Arendt, reflexionando sobre el perdón, señaló que sin este acto amoroso no podríamos jamás romper la espiral de la venganza, que es una reacción natural a la ofensa recibida. Sin la fuerza del perdón, añadió, seríamos siempre víctimas de las consecuencias, semejantes al aprendiz de brujo que carecía de la fórmula mágica para romper el hechizo. Sólo mediante la exoneración obtenida por el perdón, los seres humanos pueden seguir siendo agentes libres capaces de comenzar otra vez.
    “En contraste con la venganza, que es la reacción natural y automática a la transgresión y que debido a la irreversibilidad del proceso de la acción puede esperarse e incluso calcularse, el acto de perdonar no puede predecirse; es la única reacción que actúa de manera inesperada y retiene así, aunque sea una reacción, algo del carácter original de la acción. Dicho con otras palabras, perdonar es la única reacción que no reactúa simplemente, sino que actúa de nuevo y de forma inesperada, no condicionada por el acto que la provocó y por lo tanto libre de sus consecuencias, lo mismo quien perdona que aquel que es perdonado. La libertad contenida en la doctrina de Jesús sobre el perdón es liberarse de la venganza, que incluye tanto al agente como al paciente en el inexorable automatismo del proceso de la acción, que por sí mismo nunca necesita finalizar”.
    ¿Perdono y neutralizo la reacción violenta?
    @rodolfodiazf