La guerra de las Malvinas

ÉTHOS
16/07/2026 04:01
    El conflicto político de las Islas Malvinas pareció reencarnarse en el partido escenificado por las escuadras de ambos países, este miércoles en el Mundial de Futbol. En un juego reñido, cerrado y muy disputado...

    Las Islas Malvinas recibieron este nombre de parte de Loui Antoine de Bouganville, como topónimo del francés “îles Malouines”, en 1764, cuando se fundó el primer asentamiento llamado Puerto Soledad, en recuerdo del puerto francés Saint-Malo.

    Son también conocidas como “Islas Falkland”, nombre otorgado por el Capitán John Strong, en 1690, quien comandaba el barco “Welfare”. El nombre se concedió en honor al Vizconde Falkland, uno de los propietarios de la nave.

    En 1765, las Islas Malvinas fueron ocupadas por autoridades españolas, después se las disputaron Francia, España y Gran Bretaña. En 1820, las autoridades argentinas tomaron posesión de las mismas; sin embargo, el 3 de enero de 1833 la corbeta británica “Clío” tomó posesión de las islas.

    No obstante, la noche del 2 de abril de 1982, un comando argentino tomó la capital de las islas, Puerto Stanley, según los británicos, o Puerto Argentino, de acuerdo con los argentinos, lo que dio origen a la llamada “Guerra de Las Malvinas”. Empero, el gozo argentino duró poco, pues el 14 de junio el Reino Unido recuperó el mando de las islas. No obstante, Argentina continúa reclamando la soberanía de las islas, como se expresa en su Constitución Nacional de 1994.

    El conflicto político pareció reencarnarse en el partido escenificado por las escuadras de ambos países, este miércoles en el Mundial de Futbol. En un juego reñido, cerrado y muy disputado, Inglaterra se fue adelante 1-0 con gol conseguido por Anthony Gordon al minuto 55.

    El equipo de Inglaterra se replegó para mantener la ventaja, pero Argentina nunca cedió y consiguió el empate y el remonte con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, cuando todo parecía perdido, a los minutos 85 y 90+3, ambos con pase de Leo Messi.

    ¿Nunca dejo de luchar?