La inconciencia de Gatell

    Hugo López-Gatell dio positivo a Covid-19 el 20 de febrero pasado, poco se supo de la evolución de su enfermedad, respaldado en su derecho a la intimidad negó hablar sobre su tratamiento, en trascendidos nos enteramos que requirió hospitalización y oxigenación supletoria, por fortuna fue dado de alta, pero sigue siendo contagioso, al menos así lo informó en conferencia de prensa.

    No terminaba de exponer su infecciosa condición, cuando se filtraron fotos de él comiendo en un concurrido restaurante de mariscos en la colonia Condesa de la Ciudad de México. Una vez más, la autoridad del país caminó en el sendero de las incongruencias, predicando con un ejemplo al que son ajenos.

    Argumentó como siempre que hay una cacería en su contra, criticó a sus críticos, señaló a los medios, a sus detractores. No negó las fotografías, más bien se dedicó a repetir que “esa era su vida privada”. Pero de ninguna manera es un asunto privado, el hecho es cuando menos un acto irresponsable, abusivo y doloso. Es “contagiante” y decidió no quedarse en casa, prefirió salir a comer sabiéndose portador de una enfermedad que ha cobrado la vida de más de 190,000 personas en el país que “gobiernan”.

    No es la primera vez que el subsecretario más famoso de México se ve envuelto en la polémica, en múltiples ocasiones se le ha visto en espacios públicos sin cuidar las medidas que él mismo predica desde Palacio Nacional. Cuando la pandemia estaba en el punto más alto de los contagios, el super doctor Gatell decidió tomarse unas “merecidas” vacaciones.

    Más por fortuna que por otra cosa, México registra un descenso en los contagios, no hay entidades en semáforo rojo, la mayoría de los estados están en amarillo, algunos pocos en naranja e incluso hay dos en verde en donde no tardarán los estudiantes en regresar a las aulas.

    La vacunación avanza lento pero constante, hay casos muy notables de esfuerzos institucionales en donde la coordinación federal, estatal y municipal ha sido ejemplar. 3 millones 100 mil vacunas aplicadas mayoritariamente del personal de la salud y adultos mayores. Los agentes inmunizadores siguen llegando: AztraZeneca, Pfizer, Spunik V. y Sinovac ya se aplicaron.

    Otra buena noticia es que no se reportan efectos adversos tras la aplicación de las vacunas, las inyecciones le han caído bien a los más de 3 millones de mexicanos, oficialmente se han documentado reacciones mínimas de las cuales, menos de 100 han requerido hospitalización. La Secretaría de Salud no reporta ningún deceso como riesgo colateral de la aplicación.

    El verdadero reto sigue en manos de las y los ciudadanos, la OMS advierte que las próximas semanas serán cruciales para prevenir un posible tercer rebrote por motivo de las vacaciones de Semana Santa. La responsabilidad esencialmente sigue en tomar decisiones inteligentes, en mantener los cuidados de higiene y sana distancia que conocemos a la perfección.

    Para muchos científicos y expertos, los mexicanos hemos normalizado la pandemia, hemos aprendido a convivir con ella y a insensibilizarnos con el horror de las muertes. Nuestra idea de peligro se ha ido poco a poco y con ella, hemos dejado de lado muchas de las medidas de protección que nos han sido medianamente efectivas.

    Falta menos que ayer, pero no será poco el tiempo que esperaremos para regresar a la normalidad. Con el avance de las vacunas se reducirá el número de víctimas mortales, también el numero de contagios, el Gobierno Federal seguirá haciendo campaña política con la vacunación, harán creer que lo hicieron bien, discursarán que se siguió la ruta correcta y eso es falso de toda falsedad. Luego le seguimos...