Filadelfia es una ciudad muy conocida del estado de Pensilvania en Estados Unidos. Algunos la recordarán, por una película de 1993 en la que se entabla un juicio por el despido de un abogado por homofobia.
El nombre de Filadelfia es muy antiguo. En efecto, existió un antiguo asentamiento urbano en la actual Turquía, hoy llamado Alaşehir De hecho, Filadelfia fue una de las siete iglesias que nombró el evangelista Juan en el Apocalipsis (Ap 3,7-13). Filadelfia significa amor fraternal. La ciudad fue fundada por el rey Eumenes, quien la denominó así por el afecto a su hermano Atalo II, quien lo sucedió.
El amor fraternal fue el principal mandamiento de Jesús. En el libro de Los Hechos de los Apóstoles hay dos narraciones que comentan que los primeros discípulos vivían en verdadera y fraterna comunidad (Act 2,42 y 4,32-35), lo que Tomas Moro denominaría una auténtica utopía.
Este sueño de un concreto amor fraternal fue materializado por Don Zeno Saltini, en 1948, al fundar la comunidad italiana Nomadelfia (que significa la ley de la fraternidad), en Toscana, en donde 60 familias reproducen el ideal de los primeros cristianos. En ese pueblo todos los miembros trabajan los campos, estudian en sus propias escuelas y a los 21 años los jóvenes deciden quedarse o emigrar.
El Papa Francisco visitó el 10 de mayo esa comunidad y señaló: “De frente a los sufrimientos de los niños huérfanos o marcados por el malestar, Don Zeno comprendió que el único lenguaje que ellos comprendían era el del amor. Por tanto, supo individuar una peculiar forma de sociedad en la que no hay espacio para el aislamiento o la soledad, sino que rige el principio de la colaboración entre las diversas familias”.
¿Vivo la ley de la fraternidad?
@rodolfodiazf