La luna siempre será un amor difícil

EL OCTAVO DÍA
12/04/2026 04:01
    Ver a nuestro planeta como un espejo diario es una sana costumbre. No solo la luna es el confesionario romántico, el farol de los enamorados o una guía de alto simbolismo para los musulmanes.

    ¿Que sentirá el Presidente Trump al ver las imágenes del planeta Tierra que nos envió la Misión Artemis?

    Ver a nuestro planeta como un espejo diario es una sana costumbre. No solo la luna es el confesionario romántico, el farol de los enamorados o una guía de alto simbolismo para los musulmanes.

    Una falla, detalle no previsto de las misiones Apolo que ahora se está subsanando, fue la falta de fotos de la Tierra desde lejos.

    Tenían clasificadas previamente las tomas y rollos fotográficos pensando solo en la superficie lunar. No imaginaron que, ver la Tierra desde allá fuera, interesante. (Tengo entendido que los del Apolo 11, por su ubicación, no pudieron ver la Tierra durante su alunizaje y estancia).

    En realidad fue una ocurrencia repentina la famosa foto, hecha por un astronauta, a quien sorprendió el espectáculo. Por cierto, la tomó mientras gravitaba en torno a la luna y la vio aparecer de repente en su horizonte.

    La foto original es vertical, no horizontal como puesta de sol, pero así es como nos la siguen presentando.

    Los científicos que van a la Estación Espacial dicen que el espectáculo de la Tierra desde ahí es impresionante.

    La observan sin el estorbo de la atmósfera y la Tierra brilla mucho más, luce como un cuadro vivo, con colores nitidos, intensos. Cuesta mucho alejarse de la ventana y acostumbrarse a verla así.

    Volviendo a la luna, diré que me gustaría ver una imagen de la cordillera de las “Montañas soviéticas”... así le pusieron los rusos que la descubrieron y nadie las menciona, ni siquiera en historias de Sci Fi.

    Los astronautas de Artemis II, en el límite más lejano de los viajes espaciales humanos, vivieron un momento emotivo el lunes al bautizar un cráter en honor a la fallecida esposa del comandante de la misión, Reid Wiseman.

    Sí, es emotivo, bien por la señora y su familia, pero ¿es correcto nombrar un sitio novedoso en el espacio solo por ser uno pariente de un astronauta?

    El único mexicano que fue encontrado digno por la comunidad científica internacional para dar su nombre a un cráter fue Guillermo Haro, astrónomo quien fuera esposo de Elena Poniatowska y padre de sus dos hijos.

    Hace 300 años, alguien propuso ponerle “Jorge” al recién descubierto planeta Urano en agradecimiento al rey de Inglaterra Jorge III. ¿Como se vería hoy esa iniciativa? Los “queda bien” políticos siempre han existido y existirán más allá del Cinturón de Asteroides.

    Los astrónomos tiene su ego. Dicen que Percival Lowell le puso a Plutón así porque dicha roca estelar tendría de esa forma las dos primeras letras de su nombre: P y L.

    El que andaba muy enojado por eso era Carl Sagan, quien dedicó un largo y celoso artículo sobre los líos políticos y humanos de nombrar cuerpos rocosos exteriores.

    A él le molestaba que Clavius (ahí está la base en la película “2001: Odisea del espacio”) fuese un cráter más grande que el destinado a Kepler.

    Argumentaba que Kepler era más importante que Clavius, quien tuvo el mérito de impulsar bastante la ciencia y los observatorios, aunque sin desafiar la teoría geocentrista.

    A la luz del tiempo, creo que más bien era un celo de Sagan porque Kepler era protestante alemán luterano, y Clavius, pues un jesuita alemán, muerto en el Vaticano, que reformó el calendario gregoriano.

    Oficialmente en la astronomía, solo a los cometas se les da el nombre de su descubridor, aunque sea un solitario astrónomo aficionado con un telescopio en el norte de África o Japón.

    Así que ante esos temas, todos somos lunáticos. Pink Floyd no vive en el lado oculto de la luna, sino un nuevo orden que Artemis cree que es suyo.

    Por cierto, ¿Alguno de los amables lectores sabios que nos leen sabrá quién fue el primer cosmógrafo que bautizó como “Tierra” a nuestro planeta? José Emilio Pacheco decía en un poema que nuestro hogar debía llamarse “Agua”.

    La luna, -y no solo para los poetas-, siempre será un amor difícil.

    Posdata: Por azares del destino, en la mañana oí Radio Praga en español y los checos están muy orgullosos de que la Artemis llevase cinco chips esenciales producidos en su patria. Nosotros, los mexicanos, pues solo contribuimos en el menú. A falta de chips, tortillas.