La Oposición va ahora por Yeraldine
Viles ataques contra la Gobernadora

OBSERVATORIO
06/05/2026 04:02
    Vale insistir en la urgencia de enfriar los ánimos en Sinaloa a través de que los actores políticos y activistas de corte utilitario dejen de atizar llamaradas de intolerancia. Tanto el partido en el Gobierno, que es el Movimiento Regeneración Nacional, y los opositores Revolucionario Institucional, Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, deberían abandonar el modus operandi que aprovecha la tala de instituciones y de confianza para hacer leña de esos árboles caídos.

    Qué bajo cae la acción política cuando embiste con alevosía contra Yeraldine Bonilla Valverde, la Gobernadora interina de Sinaloa, sin concederle siquiera el beneficio de la duda a sus capacidades, voluntades y valentías al asumir la titularidad del Ejecutivo estatal en una coyuntura compleja por las crisis de gobernabilidad y de seguridad pública. Es terrible presenciar la involución de la mentalidad política a la época neandertal cuando los conflictos eran resueltos mediante la eliminación del contrario.

    Ahora a Yeraldine Bonilla la sitúan como blanco del marketing prelectoral que por obra y gracia de la maledicencia la plantea como la continuidad de todos los males y heredera de cuanta defenestración se les ocurra a perversos oportunistas que la creen débil por el hecho de ser mujer, sin notar que al aceptar el timón sinaloense en medio de la madre de todas las tormentas ella da lecciones del vigor femenino que toma desafíos y resiste contra viento y marea.

    Recibe vientos huracanados provenientes de esa parte enajenada que es amalgama de misoginia, violencia en razón de género y que propone la vía irascible como solución de todo. Se trata de un sector diezmado en la salud mental después de 20 meses de narcoguerra, ocupado en reeditar sin matices la práctica delincuencial que primero sentencia y extermina para enseguida investigar si se trató de víctimas inocentes. A la Gobernadora la golpea la antítesis de la política que en vez de ser factor de unidad, de acercamiento, se utiliza para separar, descalificar y enlodar.

    A Bonilla se le acusa de cometer el atrevimiento de desempeñarse como Secretaría General en el contexto que por Ley la pone a cargo de la administración pública estatal, por la ausencia de Rocha Moya. Tal circunstancia que no eligió, ni siquiera imaginó durante su trayectoria en el Gobierno, la hacen destinataria de conjeturas, invenciones y fobias.

    Cuidado con esos pasos hacia el retrogradismo político que postula demoler moralmente al adversario sin más motivo que la diferencia doctrinaria. Si nos arredra la atrocidad a la que acude el crimen organizado en ajustes de cuentas o estrategias para limpiar de enemigos sus territorios, no se diga del desaliento que causa la infamia lanzada al aire sin la obligación de demostrar el sustento probatorio de las insidias.

    Es por ello que vale insistir en la urgencia de enfriar los ánimos en Sinaloa a través de que los actores políticos y activistas de corte utilitario dejen de atizar llamaradas de intolerancia. Tanto el partido en el Gobierno, que es el Movimiento Regeneración Nacional, y los opositores Revolucionario Institucional, Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, deberían abandonar el modus operandi que aprovecha la tala de instituciones y de confianza para hacer leña de esos árboles caídos.

    Por ejemplo, los priistas Francisco Labastida Ochoa, el único que ensayó en Sinaloa un gobierno fincado en la civilidad y el narcotráfico le impidió lograrlo, y el Diputado federal Mario Zamora Gastélum que con las cenizas de la ingobernabilidad edifica la repetición de su candidatura a Gobernador, recorren redacciones y sets de televisión, erigiéndose como pertinaces inspectores de las viejas y nuevas colas de la narcopolítica.

    Igual el PAN, que arropó a Lucero Guadalupe Sánchez en la elección de julio de 2013 para que llegara al Congreso del Estado y debido a su relación sentimental con el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera sea referenciada desde entonces como la “Chapodiputada”, hoy se dice avergonzado porque sus legisladores Roxana Rubio y Jorge González se abstuvieron de votar al otorgarle la Cámara la licencia temporal a Rubén Rocha para ausentarse del cargo, lo que abrió la puerta a que Bonilla Valverde fuera designada Gobernadora interina.

    Por su parte, MC procede a deslindarse del Alcalde de Elota, Richard Millán, luego de que éste firmara el desplegado de apoyo a Rocha en el contexto de las acusaciones que el Departamento de Justicia de Estados Unidos enderezó contra el Mandatario con licencia por supuestos vínculos con el narcotráfico. El ardid naranja de castigar un acto de libertad política, pero olvida que en 2021 desestimó el expediente negro de Sergio Torres al designarlo coordinador en Sinaloa y hoy intenta diluir tal dislate después del atentado que el 28 de enero hirió de gravedad al ex Alcalde de Culiacán.

    Pero eso sí, sin propuesta para regresarle la estabilidad a Sinaloa, actualmente todos han virado del ¡fuera Rocha al ¡fuera Yeraldine!

    Reverso

    Pues como ninguna les embona,

    La pregunta sería ahora,

    ¿Deveras nada les emociona

    Que ya tenemos Gobernadora?

    Las balas avisan

    Los sinaloenses debemos poner en pausa el modo de inquisidores inclementes y jueces milusos para pasar a la función de obstinados exigentes de seguridad pública verdadera y permanente que le ponga fin al salvajismo que el lunes le quitó la vida a la trabajadora de un casino en el sector Tres Ríos y ayer inmoló a un limpiavidrios frente al templo de La Lomita. El plomo notifica de que en esto sí podemos converger pero cerrando los oídos ante los merolicos de la política que no hallan cómo treparse a puestos de Gobierno y luego darnos la espalda a los ciudadanos. Tenemos que encontrar la manera de cuidarnos nosotros mismos, unos a otros y todos a todos.