La peste,
de Camus

Lo que quiso decir
06/01/2026 04:01
    En La peste, Albert Camus se adentra con profundidad a la condición humana, que se expresa en el miedo, la angustia, la tristeza, la resignación, el sacrificio, el amor, la felicidad, el no rendirse y el luchar por la vida.

    El argelino-francés Albert Camus (1944-1959) publica originalmente La Peste (Editorial Aguilar, México, 1961) en 1947. Para abordar esta novela, ya un clásico de la literatura, investigó sobre las plagas y epidemias a lo largo de la historia.

    En el texto se describe una plaga que asoló a la ciudad costera argelina de Orán. Las ratas empiezan a aparecer muertas, pero ante el hecho hay una primera actitud de negación. A la par de la muerte de las ratas empiezan a morir las personas.

    Los funcionarios de la ciudad discuten sobre si las muertes se pueden o no calificar como resultado de una epidemia y qué tan grave puede ser. Se niegan a aceptar la realidad, que no es otra: la peste.

    Ante el número de las muertes, los funcionarios de Orán deciden cerrar la ciudad y las actividades comerciales. Hay una estadística diaria de las muertes. Se empiezan a utilizar máscaras protectoras. Para todos la vida ha cambiado.

    Las autoridades establecen un régimen donde nadie puede entrar ni salir de la ciudad, la muralla que rodea Orán está constantemente vigilada, y sus habitantes quedan recluidos tras los muros y asilados del mundo exterior.

    El doctor Bernard Rieux, personaje central, es uno de los responsables de intentar contener la peste, que semana tras semana, según informan medios de comunicación, mata a cientos de personas en cantidades que van creciendo.

    Camus describe como los habitantes de Orán sobreviven los efectos de la peste, el desgaste del aislamiento, la aburrida inactividad, y el miedo a contagio y la muerte. Y al mismo tiempo está presente el deseo de sortear el mal y sobrevivir.

    Los personajes de Camus no se dejan abrumar por la peste, y la resisten y enfrentan. Los habitantes forman “escuadrones sanitarios” voluntarios para ayudar a las víctimas, a pesar de los riesgos personales que implica, porque hay “certeza de que hay que luchar”.

    A medida que la situación vuelve lentamente a la normalidad y la gente reanuda su vida cotidiana, Camus describe un sentimiento de camaradería que persiste entre los habitantes de Orán, profundamente conscientes de lo que han soportado juntos.

    Camus considera la “peste” como una metáfora de nuestra propia vida, todos nosotros la llevamos en nuestro interior, y también anida en nuestras sociedades. Y a pesar de eso juntos la podemos vencer.

    En la novela hay una manifestación de fe en la humanidad y sus posibilidades. El doctor Rieux, reconoce, lo ha visto, la importancia del coraje de las personas, que representa la diferencia entre ser absorbido por la peste o vencerla.

    Albert Camus, premio Nobel de Literatura 1957, se adentra con profundidad a la condición humana, que se expresa en el miedo, la angustia, la tristeza, la resignación, el sacrificio, el amor, la felicidad, el no rendirse y el luchar por la vida.

    La peste, la leí por primera vez en 1968, y a lo largo de los años he vuelto a ella, y siempre me impresiona por la belleza de la escritura, directa y precisa, pero sobre todo por la profundidad del contenido; es alta filosofía hecha novela.

    La Peste

    Albert Camus

    Obras completas. Tomo I

    Editorial Aguilar

    México, 1961