Uno de los recursos favoritos de la Presidente Sheinbaum en defensa de su gobierno, principalmente frente al gobierno de E.U. y el Presidente Trump, es “la defensa de la soberanía nacional”, que mucho le sirve para denostar y atacar a la supuesta “derecha mexicana” representada por la oposición política, el sector empresarial y los comunicadores independientes; este tema también fue esgrimido por la Presidente en su Segundo Informe de Gobierno, frente a funcionarios gubernamentales y empresarios muy afines como Carlos Slim, quienes aplaudieron a rabiar “porque todo estaba bien dicho y bien hecho”. Conviene, por lo tanto, comentar algo más sobre el tema de la soberanía, tan socorrido y utilizado por la Presidente en su Informe, sus “mañaneras” y sus discursos:
1. En primer lugar, es de mencionarse que un gobierno no solo pierde soberanía frente a otro gobierno, sino también en el interior del país, como ha sucedido en México desde hace años frente a los cárteles del narcotráfico que controlan territorio, poblaciones, economía, armas y hasta candidatos y funcionarios públicos; son pues un “gobierno” que compite con el gobierno establecido, en poder, armas, dinero y hasta con su capacidad de “pena de muerte” sin juicio alguno, el cobro de “impuestos” con las extorsiones y otros delitos impunes.
El gobierno de la 4T entregó parte del poder gubernamental a los cárteles con su nefasta política de “abrazos no balazos” y a pesar de las acciones militares, la “soberanía gubernamental” sigue en entredicho con la violencia, los asesinatos, el narcotráfico y las explosiones terroristas con coches bomba.
2. Prácticamente no existen antecedentes del nivel tan alto en el deterioro en las relaciones políticas, comerciales y de convivencia entre México y E.U. El actual Presidente Donald Trump, constantemente inventa o descubre casos para reclamar y acusar al gobierno mexicano y prácticamente mantiene al gobierno a la defensiva frente a sus reclamos, justificados o no, y con cada reclamo, el gobierno y el país se resienten en su soberanía, pues constantemente “bajamos la cabeza” buscando no enojar al poderoso vecino del norte, ya que nuestra economía depende sustancialmente de ese mercado. Así, sin ningún orden, revisemos algunos casos de reclamos en los que el gobierno ha tenido que ceder y casi pedir perdón:
- El caso de los aguacates, cuya exportación fue bloqueada por la flagrante actuación de los cárteles, que hasta “amenazaron” a los inspectores extranjeros, obligando al gobierno a establecer vigilancia militar adicional.
- El caso del agua del Río Bravo, sobre la cual se obligó a México a entregar millones de metros cúbicos que “se les debían” a los agricultores del otro lado de la frontera y que se tuvo que entregar de inmediato en su totalidad, en detrimento de los agricultores mexicanos.
- El caso de los tomates, sobre los que se acusó a los productores mexicanos de “dumping” por utilizar mano de obra infantil y de aplicar fumigantes prohibidos.
- De repente, al Presidente Trump se le antoja imponer aranceles a algunos minerales como hierro, el aluminio y otros; la acusación fue que los autos y autopartes contenían productos chinos importados, con lo que se violaban cláusulas sobre el contenido nacional.
- Los constantes amagos de que a E.U. no le importaba mucho reanudar el T-MEC, pues la producción de México era “sustituible”; ese argumento lo utilizó también contra Canadá, que respondió con fuerza, mientras México se tuvo que aguantar y buscar desesperadamente el diálogo; el T-MEC sigue, pero bajo condiciones más favorables para E.U.
- En mayo, el gobierno de E.U. decide “revisar y vigilar” los 53 consulados mexicanos en E.U., bajo sospecha de que protegen a migrantes y hasta delincuentes, todo sin previo aviso al gobierno mexicano.
- Y los asesinatos de mexicanos por autoridades de E.U., los miles de deportados y las miles de visas canceladas, etc.
- Luego se tuvo el sainete del caso de Rubén Rocha, del Senador Enrique Inzunza y de otros ocho funcionarios públicos, acusándolos de complicidad con la delincuencia organizada; el gobierno de E.U. ni siquiera le contesta a la Presidente sobre los motivos y probanzas contra los implicados, aunque dos de ellos ya se “entregaron” al gobierno del norte.
En todos estos casos, y en otros, el gobierno mexicano ha tenido que ceder y “aguantarse” por su debilidad en el combate al narcotráfico y por la dependencia económica del comercio exterior con E.U., por lo que la soberanía del gobierno ha quedado en entredicho.