Laberinto sinfónico

ÉTHOS
18/06/2026 04:00
    Normalmente, consideramos el laberinto como un sendero tortuoso en el que se dificulta encontrar la salida; sin embargo, podríamos también considerarlo como la posibilidad de iniciar un viaje al interior de nuestra persona, como si escucháramos una arcana voz que retumba en el laberinto de nuestro oído

    El más famoso laberinto del que tenemos conocimiento es el de Creta, de donde salió triunfante Teseo después de enfrentarse al temible Minotauro, gracias a su habilidad y al auxilio del hilo de Ariadna para no extraviarse y encontrar la salida.

    Como mexicanos, el laberinto más importante es el que escribió nuestro Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz: “El laberinto de la soledad”, donde reflexionó sobre la identidad del mexicano, su psicología y moralidad.

    Normalmente, consideramos el laberinto como un sendero tortuoso en el que se dificulta encontrar la salida; sin embargo, podríamos también considerarlo como la posibilidad de iniciar un viaje al interior de nuestra persona, como si escucháramos una arcana voz que retumba en el laberinto de nuestro oído.

    A ese “Laberinto sinfónico” nos invita la OSSLA en el concierto que ofrecerá este jueves a las 18:00 horas, y el domingo a las 12:30 horas, bajo la conducción del director huésped, Íñigo Pirfano, filósofo, conferenciante español y autor de cuatro libros, que actualmente dirige la Orquesta de Guayaquil.

    La primera obra que escucharemos lleva por título “Pórtico” y es del compositor de las Islas Canarias, Emilio Coello, quien nos comunicó la riqueza de la cultura, paisaje y tradiciones de su tierra. Tal vez la insularidad de su tierra influya en el laberinto de interioridad. Lo que sí aseguró es que el paisaje canario resulta “multicolor, cálido y perfumado, fresco y azul, caótico y caprichoso, que toca el cielo y llega a lo más profundo de la tierra... El paisaje canario, es simplemente maravilloso”.

    La segunda obra es la Suite No. 1 de L’Arlesiana, de Bizet, pieza bellísima y ampliamente conocida. La última obra es la Sinfonía No. 2 de Brahms, que consta de cuatro movimientos.

    ¿Me reconozco en el laberinto de la música?