"Las finanzas en la transformación de negocios"
Hace unos meses me tocó ver una entrevista que hacían a Miguel Galván, Chief Transformation Officer en PepsiCo, era una conversación sobre transformación de negocios. Particularmente me interesa mucho este tema por los alcances que tiene en el diseño de las nuevas organizaciones, me llamó la atención que ocupara un cargo enfocado de lleno a esto, en una de las notas que tomé, ya más relacionadas a mi cargo actual, mencionaba como principales partners de la transformación a recursos humanos, tecnología y finanzas, este último orientado a la alineación y priorización de inversiones, tiempos y esfuerzos con enfoque a la generación de valor.
Sin duda, esto me llevo a reflexionar qué es lo que estamos haciendo o cómo deberíamos estar trabajando el proceso financiero para contribuir a la transformación de nuestros negocios.
Este aspecto es, sin duda, uno de los más importantes o de mayor atención para cualquier empresa, es además una de las perspectivas básicas de la estrategia (Scorecard). Hablar de Finanzas, en su esencia más simple, es administrar de la mejor manera los recursos para maximizar los beneficios, simple pero no siempre sencillo, sobre todo en empresas en crecimiento.
Estoy seguro que lo primero que te viene a la mente al hablar de estos temas tiene que ver con estados financieros, gestión de presupuestos, disminución de costos, optimización de flujos de efectivo, control de gastos, etc. Sin duda, estos son elementos que debes tener en tu proceso financiero y estrategia, pero valdría la pena cuestionarnos algunos elementos que pueden complementar nuestra perspectiva y acción sobre éste.
¿Contra qué te comparas? El histórico es la forma más clásica de hacerlo, pero a largo plazo te puede llevar a un estado de inconsciencia e inercia, por el contrario, compararte contra una planeación te permite alinear y determinar lo que realmente necesitarás para conseguir los objetivos que te propones.
¿Cómo te mides? Revisar incrementos y disminuciones es la acción común de la medición, solo que puede mantenerte en un estado pasivo respecto a tus planes si se omite el periodo de retroalimentación y aprendizaje, no es solo el hecho de cumplir o no cumplir con una planeación, profundizar en por qué mas o por que menos lleva a una reflexión y entendimiento de cómo es que se están utilizando los recursos, el aprendizaje es un motor para las organizaciones en transformación.
¿Control o cultura? Las actividades de comparación y medición permanecen en el plano de la corrección, puesto que suceden mayormente después de su ejecución, asegurar la correcta gestión de recursos es actuar permanentemente de origen y de forma anticipada, la diferencia entre una y otra está en si basas tu administración solo en mecanismos de control o en desarrollar y alinear criterios de decisión en quienes detonan los requerimientos y uso de recursos, en si lo estás centralizando en un administrador/departamento encargado o si estás trabajando para formar una organización consciente.
¿Gastas o inviertes? La palabra gasto es comúnmente relacionada a ahorrar, y el ahorro es una inercia de crecimiento como una señal de restricción o limitante del pensamiento de abundancia, podemos tener egresos sin validar si están alineados a los objetivos, eso es un sí un gasto, más allá de su definición técnica. En cambio, una perspectiva de inversión estará siempre ligada a la generación de valor, a un recurso enfocado a un objetivo y por lo tanto, a un retorno sobre la inversión.
¿En qué dimensiones trabajas? El resultado financiero no está limitado a las utilidades que refleja tu estado de resultados, éste solo representa tu eficacia, debemos analizar si lo estamos haciendo con la eficiencia y efectividad esperada, es decir cuál es la calidad de las razones financieras, indicadores operativos y que dicen los indicadores sobre la sostenibilidad de la empresa en el tiempo.
¿Estás trabajando en hábitos organizacionales? El análisis de información provee comportamientos y los comportamientos son el reflejo de hábitos, de manera que la forma más efectiva de modificar tu resultado es analizando, entendiendo tus hábitos y atacar el origen.
Situándonos en un ejemplo personal y suponiendo en nuestro gasto mensual, el combustible representará uno de los más significativos, lo que tendríamos que hacer es analizar o modificar nuestros trayectos y validarlo contra nuestras necesidades reales para así poder optimizarlo. Esta es una solución muy básica y factible porque conocemos el origen, somos los afectados y por supuesto los más interesados. Modificar hábitos en una organización no es así de sencillo, ya que se encuentran distribuidos en diferentes rubros, puestos, áreas o unidades, quienes por cierto también son quienes conocen mejor el origen, por lo que la asignación y determinación de facultades es fundamental, basados en el correcto entendimiento y uso de los criterios de decisión antes mencionados.
Permanecer esbeltos en personas, procesos y recursos es, sin duda, uno de los aspectos fundamentales en el impacto a las finanzas de las nuevas organizaciones, por lo que ante cualquier decisión de inversión no solo de recursos financieros, sino también de tiempo y esfuerzo, siempre será importante determinar no solo si es la mejor alternativa, sino también, si es verdaderamente necesario y genera valor.
Profesor de ICAMI en las áreas de Dirección General, Dirección de Personas, Administración y Finanzas.
ICAMI, Centro de Formación y Perfeccionamiento Directivo
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