Leer con el alma

ÉTHOS
11/02/2026 04:00
    Hoy, se puede hablar indistintamente de que tanto el hombre como la mujer pueden leer con el alma

    En el libro “Historia de la Cultura Escrita. Del próximo Oriente Antiguo a la sociedad informatizada”, coordinado por Antonio Castillo Gómez, publicado por Ediciones Trea, de España, en el año 2002, se dedica el capítulo siete al planteamiento de una pregunta: “¿Leer con el alma y escribir con el cuerpo? Reflexiones sobre mujeres y cultura escrita”, elaborado por María del Mar Graña Cid, donde aborda el problema antiguo de la dicotomía o dualidad establecida entre palabra y cuerpo; por tanto, en esta escisión la palabra pertenecería al varón y la creación del cuerpo a la mujer.

    Claro está que nos referimos a conceptos totalmente rebasados. Hoy, se puede hablar indistintamente de que tanto el hombre como la mujer pueden leer con el alma. De hecho, en el libro que presentó hace algunos meses Óscar García Osuna, titulado: “¿Te hace sentido? Reflexiones para acompañar el alma en tiempos inciertos”, es gratificante leer el prólogo escrito por Miguel Ángel Díaz Escoto, presidente de la Asociación Nacional de Inteligencia Emocional, que dice, entre otras cosas, lo siguiente:

    “Hay libros que se leen con los ojos y otros que, inevitablemente, se leen con el alma. Este es uno de esos”. Añadió que lo que hace Óscar en el libro, es: “Invitarte a hacer una pausa. A mirar hacia dentro. A reconocerte”.

    Prosiguió: Óscar no escribe desde un pedestal ni de una distancia académica. Escribe desde un lugar profundamente humano... Para él, la educación no es un sistema, ni un plan de estudios, ni una serie de logros medibles. Es una forma de tocar vidas”.

    Y puntualizó que Óscar nos recuerda que “educar -como liderar- es mucho más que transmitir conocimientos. Es, ante todo, un acto de amor”.

    ¿Leo con el alma? ¿Educo con amor y desde el amor?