Los migrantes sinaloenses y su fraternidad de California
Según el más reciente censo del año 2020, Sinaloa ocupa el lugar número 13 a nivel nacional entre las entidades federativas con mayor emigración al extranjero. Las causas más significativas para emigrar, son: Reunirse con la familia (39.2 por ciento), buscar o cambiar de trabajo (37.4 por ciento) y estudiar (15.2 por ciento), entre otras.
Un análisis del Dr. Renato Pintor, Profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en base a las matrículas consulares proporcionadas por el Consulado de México en Los Ángeles, encontró que, en el año 2000, había alrededor de 330 mil personas oriundas de Sinaloa, de las cuales, cerca de 86 mil (26 por ciento) viven en Los Ángeles, California. Aunque si se considera a los descendientes de segunda y tercera generación, la cifra prácticamente se duplicaría, alcanzando las 650,000 personas.
En realidad, el número exacto no lo podemos saber, toda vez que existen sinaloenses que realizan viajes por temporadas que van desde los tres meses, hasta permanecer de manera definitiva en aquel país. La dificultad de cuantificarlos se agrava puesto que existe alrededor de un 60 por ciento de migrantes indocumentados, lo que hace difícil contabilizarlos, aún por las instituciones en Estados Unidos. Por lo que podemos hacer sólo proyecciones.
De los principales municipios expulsores, según una encuesta levantada por investigadores de la UAS, se encuentra Culiacán, cuya cifra de emigrantes alcanza el 31.5 por ciento, Mazatlán con el 12.53 por ciento, Ahome con 12.22 por ciento y El Rosario con el 10.26 por ciento.
Los migrantes sinaloenses que radican en el extranjero nunca dejan de aportar a la economía del estado, pues según el Banco de México, en el año 2020, los migrantes sinaloenses enviaron 1,039 millones de dólares por concepto de remesas, siendo así una de las principales entradas de divisas a la entidad. Pero sobre todo, su importancia radica en que es dinero que llega de manera directa a las familias económicamente más vulnerables.
El primer objetivo de cualquier migrante es satisfacer las necesidades individuales o familiares, pero una vez establecidos en el país de arribo también llega a generarse el compromiso de contribuir a obras colectivas o públicas en la localidad o comunidad de origen mediante la formación de clubes u organizaciones.
Estos clubes de inmigrantes juegan distintos papeles, pero todos tienen como común, el organizar a la comunidad en contra de la discriminación social y laboral, orientar a sus compatriotas en aspectos legales, laborales, educativos, médicos y sociales, sufragar los costos de las deportaciones de paisanos y repatriar los restos de migrantes fallecidos en Estados Unidos.
Con el objetivo de agrupar a los diferentes clubes y a personalidades de la inmigración sinaloense en el sur de California, emergió, a propuesta de José Ángel Pescador Osuna, entonces Cónsul de México en Los Ángeles, la Fraternidad Sinaloense de California (FSC), que funge como una especie de confederación de clubes.
La lista oficial de clubes sinaloenses avecindados en Estados Unidos que mantiene relación con sus poblaciones de origen e integran la FSC tienen como origen a Mocorito, Ahome, Agua Verde, Cosalá, Culiacán, Chametla, El Fuerte, El Rosario, Escuinapa, Guasave, Guamúchil, Sinaloa de Leyva y Mazatlán.
La FSC, en su declaración de principios y programa, establece las tareas y objetivos de los clubes sinaloenses: “Ayudar o asistir a los sinaloenses radicados en el estado de California, Estados Unidos, de distintas formas.
Además de ser una asociación que ayuda a la mejora del nivel de vida de nuestro estado a través de la implantación de escuelas, bibliotecas y también de la provisión de fondos y servicios que sean de importante ayuda para el sector más débil de nuestra sociedad sinaloense en tiempos de necesidad.
La Fraternidad será un detonante importante en conjunto con los diversos clubes para que active la mejora en el nivel de vida de las comunidades de origen y por ende de nuestro estado, a través de la realización de proyectos productivos, sociales y financieros”.
En el año 2019, desde la asociación civil Mazatlán Fraterno A.C. hicimos entrega del reconocimiento “Ernesto Galarza” en su edición de ese año, a la FSC en representación de su presidente, el abogado José Ángel Barajas. Se trató de un humilde esfuerzo para reconocer su labor en favor de los migrantes sinaloenses asentados en aquel país.
José Ángel Barajas fue su presidente hasta hace unos días, al fallecer el pasado 20 de abril en California. Sin duda será un hombre recordado por los miles de migrantes sinaloenses y sus familias, en ambos lados de la frontera. En paz descanse.
Es cuanto....