¿Matar a la transparencia en Sinaloa?
Cantarle el réquiem o la resucitamos

OBSERVATORIO
20/03/2026 04:02
    Asistimos pues en Sinaloa a las exequias del modelo anticorrupción, pero aun así creemos posible el prodigio de partir desde dicha pérdida hacia la elaboración mediante la participación ciudadana de la norma que conserve intacto el acceso a la información como instrumento que al ser obra de la perseverante lucha social hoy merece prevalecer en cualquier reestructura donde el microscopio social siga colocado encima del ejercicio de la función pública.

    Ayer concluyó el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal y Municipal Anticorrupción con los tres foros como parte del programa Diálogos por el Derecho a Saber, que en esencia es la construcción de un movimiento cívico que rescate la rendición de cuentas y el acceso a la información que se hallan en proceso de demolición en Sinaloa al homologarse la legislación local en la materia con lo ya resuelto en lo federal. Letanía a lo destruido o conjuro por la interrupción del proceso de extinción, algo sobrevive del ánimo social a favor de la transparencia.

    Dos actitudes rondan en el tema desde que el Congreso del Estado estableció el 18 de diciembre de 2024 la extinción de la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública: una está fincada en el pesimismo que ya da por muerta la transparencia y llama a buscar entre las ruinas las piezas demolidas e intentar el rearmado; otra impulsada por el resorte de la esperanza que considera posible lograr que el Poder Legislativo encabece el ejercicio de Parlamento Abierto y sea lograda una propuesta ciudadanizada avalada por los asambleístas.

    En realidad, la masa resiliente concentrada en el auditorio del Jardín Botánico, en su mayoría gente preocupada y ocupada en rescatar lo que se pueda de la desaparecida Ceaip y la eventual aniquilación del Semas, transitó entre el abatimiento del “consummatum est” y la expectativa de en medio de las cenizas hallar los trazos del nuevo esquema que le signifique a los sinaloenses la restitución de la ventana nítida por la cual observar y vigilar el desempeño de la cosa pública.

    Los ponentes Adrián López, director general del diario Noroeste; Scarlett Nordhal, periodista de Revista Espejo; América Armenta, reportera independiente, y Jesús Bustamante, dirigente de la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, hicieron un buen cotejo del antes y el después del sistema de transparencia, donde el hecho de contar con el Instituto Nacional de Acceso a la Información ayudaba a obtener datos que el gobierno oculta o revela a medias, pero hoy sin tal instrumento en el País y los estados se determina por decreto el reinado de la opacidad.

    Sin embargo lejos de la idea de que la transparencia sirve sólo a periodistas y medios de comunicación, vale la acotación pertinente de que la sociedad sinaloense es la mayor beneficiaria al acceder a datos sensibles que resultan fundamentales para la toma de decisiones acertadas en lo particular o general y por lo tanto debe colocarse a la cabeza de la faena por recuperar las trincheras anticorrupción. Algo persiste de ese pedimento resarcitorio porque el evento guiado por las comisionadas Raquel Zapién y Lucía Mimiaga, presidenta ésta del CPC, logró aglutinar a tenacidades que le apuestan a que la voz cívica diga la última palabra.

    El Comité plantea tres puntos a cumplir en el proceso que iniciará el Legislativo para darle forma a la nueva Ley correspondiente y la remediación de los daños impida al menos el conflicto de interés en el cual sea el Gobierno el sujeto obligado a rendir cuentas y absurdamente también la lupa que lo vigile. El planteamiento se centra en garantizar un organismo garante descentralizado y autónomo; asegurar la máxima publicidad y participación ciudadana, y defender el derecho a saber.

    Asistimos pues en Sinaloa a las exequias del modelo anticorrupción, pero aun así creemos posible el prodigio de partir desde dicha pérdida hacia la elaboración mediante la participación ciudadana de la norma que conserve intacto el acceso a la información como instrumento que al ser obra de la perseverante lucha social hoy merece prevalecer en cualquier reestructura donde el microscopio social siga colocado encima del ejercicio de la función pública. Es decir, si van a matar por completo al Semas y la Ceaip que al menos le concedan a la transparencia la última voluntad obsequiada a quien llevan al cadalso.

    A ver qué resulta pese a que el colapso del sistema anticorrupción parece inevitable. Tal vez desde los rescoldos del derecho a la información consagrado en la Constitución algo se pueda erigir con sólo ampliar la mirada y renovar la voluntad en sincronía con lo que necesita Sinaloa. Lo deberá hacer realidad el Congreso o de cualquier manera lo logrará la ciudadanía sin o con sus gobernantes y representantes populares.

    Reverso

    La extinción de la transparencia,

    Trae emociones imprecisas:

    Reconstruirla desde las cenizas,

    O que sea cargo de conciencia.

    Operación El Salado

    Hasta La Candelaria, la Virgen de Quilá, ha de sentirse agobiada por la muerte en esta sindicatura de 11 personas, abatidas por la Marina Armada en la comunidad de Valle Escondido, en el mero corazón del Valle de San Lorenzo y centro neurálgico del Cártel de Sinaloa. El operativo iniciado en la zona de El Salado estuvo cargado de peripecias y sobre todo de la extrañeza sobre el propósito de la gran movilización militar aérea y terrestre. ¿Cuál o quién era el objetivo después de que el 16 de marzo el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, se reunió en Washington, Estados Unidos, con Terrance Cole, Director de la Drug Enforcement Administration y dos días después con Kash Patel, Director del Federal Bureau of Investigation?