Mujeres proscritas en el PRI Sinaloa
Casos Paola Gárate y Erika Sánchez
A como están las cosas en el Partido Revolucionario Institucional, las posibles candidaturas de Paola Gárate Valenzuela a Gobernadora por el Partido Acción Nacional, y de Erika Sánchez Martínez a la Alcaldía de Culiacán por Movimiento Ciudadano, significarían la estampida de cuadros notables en las siglas tricolor que de por sí carecen de perfiles que le laven la cara y le limpien el pasado a la vieja organización política de los mil y un agravios propinados a los sinaloenses. El solo hecho de que las dos principales mujeres de armas tomar estén volteando a otras opciones, le enciende al PRI las alarmas que avisan de desbandadas.
Es que Alejandro Moreno Cárdenas y César Emiliano Gerardo Lugo, dirigentes priistas nacional y estatal, se han tomado demasiado tiempo en armar la planilla de mujeres y hombres que aparecerán en la boleta electoral dentro de nueve meses y 17 días, y sí en cambio dan señales de quiénes serán sus protegidos en el favoritismo que propicia la percepción de ungimientos donde no importan las trayectorias y aceptación social sino el cuatismo y cuotismo.
Las mujeres poseen mayor intuición que los hombres al calcular las posibilidades de ser tomadas en cuenta por el PRI para encabezar en coyunturas cruciales. De igual manera, invariablemente han sido las primeras en asumir decisiones de retiro al cerciorarse que el concurso de oportunidades las coloca en desventaja. Ahí están los casos de Gloria Himelda Félix, Cinthia Valenzuela y Sandra Lara en Sinaloa, así como Claudia Ruiz Massieu, Alejandra del Moral y Cinthia López Castro en el contexto nacional.
Ahora resulta previsible que la disparidad de género les cierre oportunidades a Paola Gárate, Erika Sánchez y parece ser el caso de la Senadora Paloma Sánchez cuya oportunidad de poner en alto el nombre de las mujeres en la elección ya cercana procede a diluirse por el favoritismo ofrendado a Mario Zamora. Es la mentira del piso parejo y la inclusión justa que encierra celadas para quienes la ignorancia cataloga como sexo débil.
Y sí. La predilección política de Alito está marcada por la misoginia en las cúpulas del PRI porque si se analiza la determinación dominante respecto a postulados a cargos de elección popular desde que en 2019 él las riendas del partido, el período está plagado de machismo, violencia de género y expresiones que desestiman el liderazgo femenino. Opta por desplazarlas de tajo al tratarse de promover alianzas, acuerdos políticos o litigios electorales.
Se trata del método Alito, que pondera más su poder como factótum para candidatear a quien se le antoje, y minimiza la credibilidad implícita en pretensas para momentos en que la confianza significa un gran activo para atraer los necesarios sufragios. Cuando el presidente del CEN del PRI redujo a dos las cartas en la jugada por la titularidad del Ejecutivo estatal, siendo éstas el Diputado federal Mario Zamora Gastélum y la Senadora Paloma Sánchez Ramos, redujo el margen de maniobra para retener a otras mujeres claves en el partido pese a la pertinente redituabilidad electoral de ellas. Esa fue la primera señal del totalitarismo alitiense.
En el caso de Erika Sánchez, donde es verdad que Movimiento Ciudadano la considera de alta viabilidad para ir por la Presidencia Municipal de Culiacán, no existen acuerdos definitivos, pero hay guiños previos de un lado a otro con la notificación de que si el PRI deja fuera de la competencia a la aguerrida Regidora, ahí está el líder estatal de MC, Sergio “El Pío Esquer”, listo para investirla con la candidatura, le guste o no a la camarilla apoderada del tricolor
Es el mismo PRI el que le abre las puertas a la deserción femenina. Mientras los liderazgos partidistas masculinos se reparten candidaturas, defienden sus intereses y son los ganones de siempre, el caso Sinaloa denuncia una especie de apartheid para las mujeres del tricolor que no pueden voltear ni siquiera de reojo a explorar en qué otros partidos están las oportunidades que el Revolucionario Institucional les niega.
¿Cuántos casos similares más habrá una vez que Paola Gárate y Erika Sánchez sean la primera ola enorme del tsunami de retiradas que arrastrará al PRI a un nuevo desastre electoral? Los que sean, existen otras organizaciones políticas ávidas de trayectorias notables y lo mismo hay ciudadanía que explora con quiénes ensayar mejores expectativas de paz, desarrollo y gobernabilidad.
Pendientes con el PRI en los días que vienen.
El único corolario aquí,
Es que sin Erika y Paola,
Bajo una lóbrega farola,
En junio veremos llorar al PRI.
Con 72 feminicidios perpetrados en Sinaloa en 2025, el año que corre podría superar tan terrible incidencia pues de enero a julio de 2026 ya se registran 55 crímenes de este tipo donde las víctimas son mujeres. Esta semana, el martes 18 de agosto, la entidad vivió otra jornada negra al ser privadas de la vida dos en Mazatlán y una en Culiacán. El problema es que la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de las Mujeres se ocupan en contabilizar las pérdidas y ofrecen poca preocupación en combatir el delito. Es otra de las consecuencias de la narcoguerra donde la delincuencia no halla castigo sino solamente impunidad.