Nacionalismo y patriotismo

ÉTHOS
01/05/2026 04:00
    Mario Vargas Llosa alertó sobre la posible confusión entre nacionalismo y patriotismo, pues en ocasiones se confunden o mezclan ambos términos

    En su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura, en 2010, Mario Vargas Llosa distinguió entre nacionalismo y patriotismo: “Detesto toda forma de nacionalismo, ideología -o, más bien, religión- provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontológico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento”.

    Expresó que el nacionalismo “ha sido la causa de las peores carnicerías de la historia, como las de las dos guerras mundiales y la sangría actual del Medio Oriente. Nada ha contribuido tanto como el nacionalismo a que América Latina se haya balcanizado, ensangrentado en insensatas contiendas y litigios y derrochado astronómicos recursos en comprar armas en vez de construir escuelas, bibliotecas y hospitales”.

    Sin embargo, alertó sobre la posible confusión entre nacionalismo y patriotismo, pues en ocasiones se confunden o mezclan ambos términos: “No hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del “otro”, siempre semilla de violencia, con el patriotismo, sentimiento sano y generoso, de amor a la tierra donde uno vio la luz, donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sueños, paisaje familiar de geografías, seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad”.

    Aunque Vargas Llosa no hizo alusión al mito del regreso de Ulises a Ítaca, este relato estuvo totalmente presente en el hilo de su discurso: “La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver”.

    ¿Reavivo con intensidad mi sentido patriótico?