Iniciamos ayer la semana con una jornada accionaria mixta en todo el planeta. El mercado accionario estadounidense presentó una sesión encontrada este lunes, luego de una semana de alza y un fin de semana largo, atentos a la situación de Medio Oriente y otros datos. El Nasdaq y el SP500 marcaron su tercera caída en cuatro días de intercambios, mientras que para el Dow Jones sería la tercera alza en el mismo periodo. Los inversionistas incorporaron que, de acuerdo con Pakistán, Irán y Estados Unidos habrían progresado en sus conversaciones posteriores al acuerdo de alto al fuego, conversando incluso sobre la actividad militar en Líbano.
Al respecto, el Vicepresidente estadounidense, JD Vance, dijo que las negociaciones llevan buen avance, a pesar de las “amenazas y quejas”. Más tarde, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció la aprobación de venta de petróleo iraní hasta al menos agosto. Los referentes del crudo terminaron la sesión con pérdidas superiores a 2 por ciento y reafirmaron su menor nivel desde marzo. Las cotizaciones también pudieron tomar en cuenta que China habría impuesto restricciones a la exportación de tierras raras a dos compañías estadounidenses, como respuesta a que la mayor economía del mundo incluyera compañías chinas en su lista de firmas vinculadas al Ejército chino.
La semana pasada los mercados comenzaron con un tono positivo, impulsados por el optimismo en torno al acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto. Sin embargo, este impulso enfrentó una prueba a mitad de semana tras la reunión de política monetaria de la Reserva Federal, en la cual Kevin Warsh participó por primera vez como presidente y adoptó un tono más restrictivo de lo esperado, principalmente por la preocupación en torno a la persistencia del alza en la inflación.
Las proyecciones actualizadas apuntaron a una inflación más alta de lo anticipado y eliminaron el recorte de 25 puntos base esperado para este año, mientras que Warsh enfatizó que se tomarán las medidas necesarias para contener las presiones inflacionarias. Este cambio llevó al mercado a comenzar a descontar una posible subida de 25 puntos base en octubre. En este contexto, el dato de inflación en gasto al consumo de esta semana será el principal foco de los inversionistas, ya que podría ofrecer mayor claridad sobre el rumbo de la política monetaria.
De este lado de la frontera, este lunes el mercado bursátil mexicano dejó atrás los intentos de tono positivo y terminó por perder terreno, luego de una semana de descenso y a la espera de importante información económica. Los indicadores, que vienen de una semana ligeramente negativa, cayeron a su peor nivel en siete sesiones. El mercado incorporó que los bancos recortaron nuevamente su estimado de crecimiento económico para México en este 2026, aunque también mejoraron ligeramente su perspectiva de inflación.
Para los siguientes días, los portafolios esperan información como las ventas minoristas, la inflación quincenal y la tasa de desempleo, además de la decisión de política monetaria del Banco de México. Los inversionistas no dejan de estar atentos a actualizaciones sobre la relación comercial de México y Estados Unidos de cara a la revisión del tratado comercial de Norteamérica.
En asuntos energéticos, tenemos que los precios del crudo concluyeron la jornada del lunes a la baja, al incorporar las más recientes novedades al respecto de la situación de Medio Oriente. Así, el barril de petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, concluyó la jornada con una baja de 2.3 por ciento para quedar en 74.82 dólares por barril, mientras que el precio del crudo europeo, Brent del Mar del Norte, bajó 2.4 por ciento para ubicarse en 77.9 dólares el barril. Los referentes reafirmaron su nivel más bajo desde comienzos de marzo.
El mercado incorporó reportes de que Irán y Estados Unidos han logrado “avances alentadores” hacia un acuerdo final de paz en las negociaciones posteriores a su acuerdo de alto al fuego, de acuerdo con mediadores como Pakistán. El progreso en las conversaciones sucedidas el fin de semana en Suiza fue respaldado posteriormente por declaraciones del Vicepresidente estadounidense, JD Vance. Además, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció que autorizó las ventas de crudo iraní hasta agosto, o por un periodo de 60 días, tras una serie de conversaciones entre Washington y Teherán el fin de semana.
En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano cayó frente al dólar al inicio de la semana, ya que si bien hubo progreso en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, estas siguen sujetas a un elevado grado de incertidumbre, lo que mantuvo cautelosos a los inversores e impulsó al billete estadounidense. De acuerdo con los registros del Banco de México, la moneda mexicana concluyó la sesión en 17.37 unidades interbancarias por dólar y registró su tercer retroceso de los últimos cuatro días, esta vez de cuatro centavos respecto al cierre previo.
El peso viene de cerrar la semana pasada con una depreciación semanal de 0.5 por ciento, la segunda en lo que va de este mes. Según algunos analistas, el dólar se mantuvo al alza ante la reactivación de las operaciones en Estados Unidos, dado el feriado del viernes pasado, así como la incertidumbre latente sobre el tema geopolítico en Medio Oriente. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.