Atarraya

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14/03/2026 04:02
    El Golfo de México no debe ser el botín de empresas nacionales y extranjeras que miran con codicia los cada vez más inalcanzables yacimientos de hidrocarburos en aguas profundas, mientras menosprecian la rica variedad de vida que habita sus aguas y excluyen, cuando les estorba, a la gente que tiene al mar como única fuente de ingreso.

    No todo es petróleo en el Golfo de México. Más allá de los conocidos yacimientos en la región, como la Sonda de Campeche, el complejo Petrolero Cantarel, los agotados pozos de la cuenca de Burgos que aún existen en Tuxpan, la petroquímica en Coatzacoalcos y Minatitlán o, recientemente, la refinería Olmeca en Dos Bocas, el Golfo de México es fundamental para la conservación de la biodiversidad, la regulación del clima, la seguridad alimentaria nacional y el bienestar de miles de familias que habitan en sus costas.

    El Golfo de México no debe ser el botín de empresas nacionales y extranjeras que miran con codicia los cada vez más inalcanzables yacimientos de hidrocarburos en aguas profundas, mientras menosprecian la rica variedad de vida que habita sus aguas y excluyen, cuando les estorba, a la gente que tiene al mar como única fuente de ingreso.

    Así como ocurrió con Gumersindo Cantarel ―el descubridor del yacimiento que puso a México en el escenario petrolero mundial, así como el primero en perder su medio de sustento― y otros miles de pescadores a principios de los años sesenta, actualmente las embarcaciones de pesca, grandes o pequeñas, son excluidas, por decreto, de los más de 20 mil km2 que ocupan las instalaciones petroleras, públicas o privadas. No obstante, son ellos quienes sufren las consecuencias de los derrames o accidentes que llegan hasta las costas y afectan a las especies de las que dependen.

    Aún con dicha restricción (pero con la esperanza de mejores condiciones de vida), miles de personas pescadoras se hacen a la mar todos los días para aprovechar los recursos pesqueros que ofrece el Golfo de México, y con ello llevar el sustento para sus familias y alimento a millones en todo el país.

    En ese mismo talante, hablar de la gran biodiversidad marina de la región no es solo un concepto abstracto, sino una señal de que, a mayor riqueza en el mar, mayores oportunidades de desarrollo. Cuando un derrame afecta a las especies marinas, los pescadores también ven mermados sus ingresos y la Nación pierde seguridad alimentaria.

    En tiempos en que las reservas de petróleo en México van a la baja ―como se ha demostrado desde hace algunas décadas―, la opción no es ir más profundo para encontrar más hidrocarburos. Desastres como el ocurrido en 2010 en el pozo Deepwater Horizon de British Petróleum, que provocó la muerte de millones de peces, crustáceos y mamíferos marinos, muestran que los costos son mucho más elevados que las ganancias, cuanto más profundo va un yacimiento de petróleo.

    Según un reporte de Oceana en 20251, “cada aumento de 30 metros de profundidad aumenta la probabilidad de un incidente en un 8.5%”. En otras palabras, cuanto más profundo se perfore para sacar hidrocarburos, más es el riesgo de desastres. Si a esto sumamos el incremento en frecuencia e intensidad de huracanes, precisamente en el Golfo de México debido a la crisis climática, esto aumenta los riesgos a instalaciones petroleras.

    La respuesta reside en mantener, y no en aumentar, la explotación de petróleo, tal y como fue el compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum durante su discurso de toma de protesta como primera mandataria de México, y promover la inversión en alternativas de energía, como las energías limpias y renovables que ofrece el océano para lograr una verdadera transición energética.

    Finalmente, será crucial apostar por el desarrollo de sectores estratégicos como la pesca, que requieren nuevos y mejores modelos de aprovechamiento sustentable. De esta manera, se podrá fortalecer a las personas pescadoras, quienes realizan una actividad vital para la alimentación de millones y que, al mismo tiempo, enfrentan importantes retos, como la crisis climática, la competencia desleal de productos importados de menor calidad y la necesidad constante de asegurar el sustento de sus hogares.

    ¿Qué tan importante es el Golfo de México para la actividad pesquera? Le invito a consumir pescados y mariscos del Golfo y a consultar aquí el Semáforo de la Pesca, donde encontrará información detallada de las especies y los estados del Golfo donde se pescan para realizar su mejor compra en esta temporada y durante todo el año.

    *Esteban García-Peña Valenzuela, coordinador de investigaciones y política pública.