Pronto saldrá humo guinda en Sinaloa
Se registrarán Imelda, Tere y Graciela

OBSERVATORIO
18/06/2026 04:02
    Lo más seguro es que no haya gran novedad. La candidatura del establishment cuatroteísta huele a perfume de mujer y calza zapatillas, con pocas posibilidades del viraje involutivo hacia el machismo pretencioso. Más bien sólo asistimos al ritual de correr el velo y corroborar lo que el sentido común predijo desde hace muchos meses

    Con la solicitud de licencia que Imelda Castro Castro presentó al Senado para separarse por tiempo indefinido de la función legislativa y estar en condiciones de buscar la designación como Coordinadora Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Sinaloa, procede a decodificarse la configuración y resultado del proceso que pone en marcha el Movimiento Regeneración Nacional para definir la candidatura al Gobierno del Estado. Sin tratarse de una sorpresa, precisamente en la implementación del predestape están las claves del desenlace.

    Con la locución de “el destino me convoca en Sinaloa, donde están mis raíces, mi compromiso y las causas que me han inspirado desde el inicio de mi vida pública”, Imelda Castro cierra el ciclo de labor senatorial y entra al bucle electivo que la puede convertir en Gobernadora. Esa es la expectativa que cobró forma ayer y la perspectiva que se instaló en sectores y factores que buscan en el horizonte asomos de estabilidad y certidumbres.

    Y sí, salvo extrañezas que en política suelen ser imprudencias, serán tres las mujeres que figurarán en la encuesta que a finales de junio e inicios de julio levantará Morena para en cuanto concluya la Copa del Mundo de futbol cantar la victoria en el torneo guinda cuya cuenta regresiva ya empezó. Las otras dos de las tres “corcholatas” de las cuales resultará la propuesta de la 4T en el intento de retener la titularidad del Poder Ejecutivo Estatal serán la Diputada federal Graciela Domínguez Nava y la parlamentaria local María Teresa Guerra Ochoa.

    Guerra Ochoa y Domínguez Nava dieron a conocer el martes la decisión de participar en la medición de perfiles que realiza Morena, la primera convencida de que “yo voy con la frente en alto, segura de que vamos a salir bien. Estoy lista. Yo no voy a regresar, estoy segura de que nos va a ir muy bien y los veré en otra trinchera”, y la chametlense se atiene a que en todo momento mantuvo el contacto con los sinaloenses porque se planteó que después de obtener el voto no abandonaría a los ciudadanos.

    De esta manera las piezas del ajedrez sucesorio guinda proceden a acomodarse en el tablero femenino tal como está previsto desde la elección constitucional de 2021 cuando se definió la alternancia de género en el timón sinaloense y con mayor énfasis ahora en la etapa en que la Mandataria nacional ha convertido en política morenista la estrategia de “llegamos todas” con el predominio de las damas en la estructura de poder público.

    El reacomodo de las circunstancias políticas y las tendencias que muestran las encuestas confiables remite a los tiempos de los gobiernos priistas en que se sabía quién era el elegido con mucha anticipación a las votaciones. En Sinaloa se asienta la percepción de que ha sido determinada en la cúpula de la 4T qué mujer aparecerá en la boleta electoral con miras a ocupar el despacho principal del tercer piso del Palacio de Gobierno con sede en Culiacán.

    Lo que se ve venir es que los suspirantes hombres también harán su luchita, siendo el caso del Diputado federal Jesús Ibarra Ramos, que se retirará de la curul a partir del 22 de junio, y sin descartar por completo que se anoten otros pretensos del sector masculino, como Feliciano Castro Meléndrez, de Morena, y Ricardo Madrid Pérez, del Partido Verde, enigmas a descifrar de aquí al lunes según se aparten o sigan en sus cargos.

    Lo que sí se antoja descabellada, casi descartada, es la conjetura de que Palacio Nacional juegue en la sucesión sinaloense con algún as que tenga oculto bajo la manga, que en el mejor escenario sería el ex Secretario de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, el comodín que Sheinbaum utiliza en todo, hasta en la eventualidad de que venga a terminar el sexenio para el que fue electo Rubén Rocha.

    Lo más seguro es que no haya gran novedad. La candidatura del establishment cuatroteísta huele a perfume de mujer y calza zapatillas, con pocas posibilidades del viraje involutivo hacia el machismo pretencioso. Más bien sólo asistimos al ritual de correr el velo y corroborar lo que el sentido común predijo desde hace muchos meses.

    Presenciamos la factible estrategia de la 4T que utiliza la nominación morenista para mostrarnos a los sinaloenses los vislumbres de tiempos nuevos, precisamente cuando vuelven a ponerse de moda los viejos fantasmas de la narcopolítica, que antes seducían y fascinaban, y ahora son los mismos espectros que martirizan a un pueblo entero y matan poco a poquito la entelequia del Sinaloa anhelado.

    Reverso

    El examen final pone a prueba,

    Ese salto de tigre de Graciela,

    El paso veloz que Imelda lleva,

    Y a Tere que corre con cautela.

    La retirada de Inzunza

    No es de ahora sino de meses atrás la decisión del Senador Enrique Inzunza Cázarez en el sentido de no participar en el proceso que ayer abrió el Movimiento Regeneración Nacional para determinar la candidatura al Gobierno de Sinaloa. Mucho antes de que viniera la embestida del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra políticos sinaloenses, el ex Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado le habría comentado a su compañera de Cámara, Imelda Castro, que no competiría por la postulación cuatroteísta a la titularidad del Ejecutivo estatal. El miércoles refrendó esa postura al afirmar en sus redes sociales que “no participaré en ese proceso. Fui electo por las y los sinaloenses para ser Senador hasta el 2030 y honraré ese compromiso”.